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ENTREVISTA a Martín Garabal: “Hacer reír nace a partir de una carencia de atención transformada en habilidad de supervivencia.”

7 minutos de lectura

Fotografía de encabezado: Nestor Grassi.

Por Guillermo Martínez.

Martín Garabal es un todoterreno, si de aptitudes artísticas hablamos. Recorriendo su trayectoria podemos encontrar trabajos relacionados con la creación de contenidos de ficción, tanto para internet como para la TV, y actividades en cuanto al dibujo, la radio y la actuación.
Lo más llamativo del asunto, es que todo lo hace muy bien, acaparando un gran número de seguidores muy fieles, y no es para menos.

Les compartimos la entrevista que le hizo Guillermo Martínez a este polifacético creador.

GM: Muchos sabemos, y otros no, que comenzaste o tuviste tu primer acercamiento con las ilustraciones, las historietas y el mundillo del dibujo desde muy pequeño. ¿Qué te llamó la atención de esa rama artística y por qué conectaste con ella? ¿Qué te movilizó o qué te despertó internamente?

MG: Creo que es muy difícil contestar esa pregunta, porque dibujo desde que tengo uso de razón. Conservo dibujos que hice a los 4 años y empezar a estudiar dibujo a los 13 fue una manera de encauzar toda esa energía que dedicaba a dibujar compulsivamente en cuanta superficie lisa encontrara.

GM: Siempre comentaste que estudiaste “Diseño de Imagen y Sonido” en la UBA. ¿Cómo fue tu paso por la carrera? ¿Te inculcó algo fundamental a nivel conocimiento o práctica que hoy en día apliques a tu trabajo cotidiano, o el trabajo y estudio autodidacta es suficiente cuando de arte se trata?

MG: Creo que Diseño de Imagen y Sonido es una carrera diferente hoy de la que yo cursé entre 2003 y 2007, pero seguro mantiene una esencia que tiene que ver con la formación como autor audiovisual cualquiera sea el medio en el que uno se desarrolle. En mi caso, me ayudó a pensar los proyectos de manera integral y a entender que la técnica está al servicio de la idea, tratando de encontrar una unidad estética en los formatos y tratando de reconocer las partes del proceso.

Crédito: Catalina Bartolomé. Producción de Eloísa Von Wernich.

GM: Los que conocemos tu estilo, sabemos que el mismo se aleja bastante del “realismo”. ¿Cómo llegaste a querer comunicar tus ideas a través de ese estilo? ¿Cuál es la base de ese razonamiento?

MG: Nunca me llevé bien con el realismo, ni como creador ni como espectador, me aburre y no entiendo el esfuerzo que conlleva hacer algo que imita la realidad. Obviamente, el desinterés también parte de la falta de incapacidad y se retroalimenta. Me gusta contar con recursos simples.

GM: ¿Cómo llegás a querer involucrarte en el campo audiovisual? No necesariamente un dibujante nato debe tener que inmiscuirse en ese ejercicio. ¿Hay ciertas ideas, conceptos o emociones que creíste no poder comunicar solo a través del dibujo, las cuales te hayan llevado a convertirte en un comunicador o realizador multifacético?

MG: Siempre me gustó el cine y la televisión, los dibujos animados y contar historias. En la carrera logré reunir todos estos intereses o al menos intentarlo.

GM: ¿Hay alguna otra faceta tuya que popularmente no conozcamos o esté escondida, si se quiere, y que anheles llevarla a cabo en algún momento?

MG: No, he mostrado todo. Ya está.

GM: La TV es un medio de comunicación maravilloso e indispensable (de cierta manera) además de ser un mundo de oportunidades para muchos artistas, pero por otro lado tiene particularidades muy oscuras y nocivas, tanto para el que trabaja en ella como también para los espectadores, al punto de que muchos usuarios prefieren no tener un televisor en sus casas. ¿A qué se debe esta situación? 

MG: No tengo una mirada tan determinante. Creo que en la televisión así como en cualquier otro medio, convive todo. La antinomia entre televisión y literatura, por ejemplo, me parece mezquina. Lo que hay en todo caso es un desbalance entre los contenidos donde suele subestimarse al público más que asumiendo la responsabilidad de brindar mejores mensajes e historias. Tiendo a pensar que se debe a la desidia, falta de riesgo y a la necesidad de un rédito inmediato que, a la vista de las nuevas plataformas, está dejando de funcionar.

GM: ¿Hay algo que hayas tenido que dejar de lado o negociar en pos de crecer profesionalmente en los medios masivos, pero a nivel personal te haya restado?

MG: Dibujar más, ponerme a escribir un guion y viajar.

Fotografía: Soledad Fernández Arana.

GM: Si hay algo que te caracteriza y te define, es el humor, indudablemente. ¿Se nace con el instinto de querer hacer reír o es un camino que se construye en base a experiencias y decisiones?

MG: Es una carencia de atención transformada en habilidad de supervivencia. Se puede mejorar y pulir con la experiencia. Y además es tremendamente subjetivo, a todos nos hacen reír cosas diferentes.

GM: ¿A partir de qué momento, situación o acontecimiento crees que adquiriste cierto nivel de popularidad? ¿Cómo convivís con ello? 

MG: Lo primero que hice y llamó un poco la atención fue Famoso, que se estrenó en 2013. Las redes sociales no estaban tan estalladas. No había streamers, youtubers ni instagramers al nivel de hoy y la popularidad estaba en la televisión, en un punto, salvo excepciones. Después de eso todo fue bastante gradual, estamos en una época de nichos. Ultimos Cartuchos, que es lo más masivo que hice, también es de nicho, aunque muchísima gente lo conozca. 

GM: Desde mi perspectiva, “Último cartuchos” está destinado a convertirse en un producto de culto, debido a su propuesta estética y estilística y todo lo que ello conlleva, haciéndolo diferente, al punto de construir un ghetto de miles de seguidores que empatizan con la forma y el contenido del programa, ansiosos por escucharlos y verlos todas las mañanas (como yo). ¿A qué le atribuís esta conexión que el público tiene con ustedes y con el programa?

MG: Creo que en gran parte a la honestidad con la que está hecho. Decimos no sé cuando creemos no tener una respuesta. Nos reímos de los errores y tratamos de ser lo más amplios que podemos y aprender al aire. Además hay un sentimiento de comunidad, un lenguaje común, ganas de reírnos y jugar.

Fuente Archivo – Crédito: Ignacio Sánchez.

GM: La libertad sexual, las drogas, la religión y la política siempre fueron temas que generaron controversia a lo largo de la historia. ¿Cuál es el punto de partida que te permite abordar estos temas y otros tantos tabúes en los tiempos que corren, desde tu lugar como artista y comunicador?

MG: No son temas que estén muy presentes en mi trabajo. Desde la religión no puedo ni me interesa discutir la fe de los demás, me parece una batalla fútil porque, si bien soy agnóstico, no pretendo juzgar como cada uno se para frente a la incertidumbre. Lo que sí me parece mal, es que las instituciones religiosas sean la norma y operen sobre los derechos individuales de las personas. Después no tengo mucha relación con las drogas. Estoy a favor de la legalización o regulación, y también a favor del cuidado. Y en cuanto a la política, creo que hay una bajada en todo lo que hacemos sin que eso implique militarle al otro cómo tiene que pensar. En general, la gente que nos sigue o escucha, entiende que no pretendemos convencerla de nada.

GM:  ¿Hay temas, situaciones o problemas de índole social que te atraviesen como ser humano y te sea más complejo tratarlos o llevarlos a cabo en tus realizaciones o a la hora de conducir un programa? 

MG: Los discursos de odio y la violencia me preocupan, obviamente, pero no sé cómo pararme frente al tema.

GM: Además de tu idoneidad como dibujante, actor, humorista y conductor. ¿Sos bueno y sos malo haciendo qué?

MG: En todas esas soy más o menos bueno. Soy malo en cosas del orden práctico: organización de viajes, cuestiones de la casa, reparaciones, etc.

GM: Si de utopías hablamos: ¿Cuál es el objetivo más grande que tenés?

MG: Ojalá algún día pueda escribir una buena película y llevarla a cabo.

GM: La cuarentena, en tu caso: ¿Ha funcionado más como un aliciente o un obstáculo a la hora de enfrentarte a un proceso creativo?

MG: Un obstáculo. Más que nada porque la incertidumbre general me aplacó un poco las ganas.

Fotografía: Tomás Russi.

GM: Contanos (sin spoilers) si tenés entre manos algún proyecto o producción que esté en camino, próximo a concretarse.

MG: Tengo una serie a punto de ser estrenada y otra en proceso de escritura donde participo como guionista y quizás actúe un poco.

GM: Me gustó mucho Hater.

GM: Para concluir: Un libro que leerías, una película que verías, un plato que comerías y 3 personajes del mundo de los dibujos animados con los que te irías de joda, si después de la pandemia nos anuncian (si es que ya no lo sospechamos) que estamos a punto de extinguirnos como raza y el mundo se va al carajo. 

MG: Me iría de joda con Bojack Horseman, Rick Sánchez y Jake el perro. Volvería a leer Titanes del coco de Fabian Casas, miraría Volver al Futuro y comería la comida árabe de mi abuela. 

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