REVISTA SINCERICIDIO – Revista de Cine

Revista de cine, cultura y sociedad coexistiendo de igual a igual. – Noticias de cine, entrevistas del mundo del cine y VOD, festivales de Cine.

El gran problema de los remakes yanquis.

3 minutos de lectura

Por Jorge Marchisio.

Hace pocos días nos enteramos que la plataforma norteamericana Amazon, va a producir un remake de “Good Night Mommy” (2014), película austríaca dirigida por Severin Fiala y Veronika Franz, y las quejas masivas de los fans del terror no se hicieron esperar en las redes sociales. Así que nos surgió una duda ¿Por qué los remakes gringos a films extranjeros, son tan malos?
Antes de comenzar con la nota, vale aclarar que, si bien el disparador fue una película de terror, vamos a hablar de todos los remakes en general, dando igual el género al que pertenezca el film original.

Una vez aclarado esto, comencemos.

La función de los remakes debería ser la de actualizar las temáticas tocadas en películas viejas, ya sea a nuevas líneas de pensamiento o aprovechando los avances tecnológicos del cine, pero siempre respetando la esencia de los films originales, para que no quede la sensación de que solo se utilizó el nombre de algo conocido con la única excusa de atraer gente a las salas y ya, y es acá donde la mayoría de los remakes sobre films extranjeros se tambalean.

Como sabrán, a los norteamericanos les molesta bastante leer subtítulos, y es por eso que en vez de ver los films así, o doblar los diálogos (algo en lo que son bastante malos), prefieren hacer sus propias versiones de películas exitosas de otros países para, aprovechando en el camino, poner caras conocidas y así atraer aún más gente a las salas, pero en el proceso dejan afuera todo lo que hacía emblemática a la película que están remakeando.

Tomemos el ejemplo de la cinta argentina “9 Reinas” (2000) dirigida por Fabián Bielinsky y su versión gringa, “Criminal” (2004) dirigida por Gregory Jacobs. En “9 Reinas” vemos a una pareja de estafadores, buscando sobrevivir en las calles argentinas mientras intentan dar el golpe de sus vidas, lo mismo que pasa en “Criminal”, pero la gracia de la película original es que pasaba a finales del 2001, cuando la economía argentina colapsó y un montón de bancos se fueron a la quiebra, dando el golpe de gracia a los planes de los protagonistas, con un posterior giro de guion. En “Criminal” nada de esto sucede, y solo vemos dos delincuentes de poca monta tratando de embaucar gente y ya; todo esto, porque Estados Unidos nunca sufrió el denominado “corralito” como sí nos pasó a los argentinos, haciendo que la gracia del film original se perdiera, dando como resultado una producción mediocre y olvidable.

La pérdida de identidad en las películas originales que tienen su versión norteamericana, se siente aun más cuando dicho film es de algún país con una cultura totalmente distinta a la gringa. Tenemos el caso de “Déjame Entrar” (2010), remake dirigida por Matt Reeves, en donde se pierde toda la relación de la niña vampiro con su “protector”, dando como resultado un producto bastante PG pese a tener vampiros sedientos de sangre. Peor aun es cuando se intenta robar con las películas de terror orientales, dando como resultado proyectos donde se deja afuera toda la esencia original al llevar la historia a suelo americano, o se pone protagonistas yanquis trabajando en terreno nipón para que la cosa conserve algo de sentido, pero dejando el interrogante de para qué hicieron el remake si es casi un copy/paste del original.

En conclusión, los remakes realizados en Estados Unidos sobre películas extranjeras, en su mayoría suelen ser bastante flojas; y como mostramos en la nota, se debe a que se pierde la esencia cultural de la película de origen, conservando solo la trama. Quizás a muchos esto no les interesa, y solo les importe ver actores conocidos, pero en el camino, son muchos los films no yanquis que quedan en el olvido por sus mediocres remakes. Una lástima.

Puede que te hayas perdido

La mujer del saco 3 minutos de lectura
El Pasajero 3 minutos de lectura
Lucha Libre 3 minutos de lectura