Evil: Religión vs. ciencia.

Por Daniel López Pacha.

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio.

Evil, serie de televisión de drama sobrenatural y terror psicológico estadounidense creada por el matrimonio conformado por Robert King y Michelle King para CBS. Tres episodios fueron dirigidos por el propio Robert King. Ya lleva tres temporadas. La música es de David Buckley, la fotografía es de Petr Hlinomaz y Fred Murphy. Filmada en Yonkers City Hall, Yonkers, Westchester, New York, USA.

Protagonizada por Katja Herbers (Kristen Bouchard), Mike Colter (David Acosta), Michael Emerson (Dr. Leland Townsend), Aasif Mandvi (Ben Shroff), Christine Lahti (Sheryl Luria), Kurt Fuller (Dr. Boggs), Andrea Martin (Hermana Andrea).

Sinopsis: La psicóloga Kristen Bouchard que es algo escéptica, se une a David Acosta que es un aprendiz de reverendo y a Ben Shroff un constructor tecnológico para investigar supuestos milagros, posesiones demoníacas y otros sucesos extraordinarios para comprobar si tras ellos existe algún tipo de explicación científica o si, por el contrario, se trata realmente de eventos sobrenaturales.

Comenzó la serie con una perfecta primera temporada, en la que se vio un juego entre la idea de un mal diabólico y un mal real humano. En donde también se jugaba con reglas más o menos parecidas a las de series de terror, se podía ver un fino control de las opciones de lo que podría ser o no ser cosa del diablo, con un final que esclarecía y se decantaba más hacia una de las opciones y en donde hay una idea mucho más frontal de la mitología esotérica de la serie, pero también se sigue jugando con la idea de los casos con posibles explicaciones totalmente racionales. Vendría a ser como un capítulo de los “Expedientes X” en este siglo donde la ciencia se enfrenta a la religión, pero más centrada en los aspectos religiosos, confrontando fe y ciencia constantemente en un infinito juego en donde los casos son sencillamente lienzos en blanco para analizar temas relevantes, pero siempre con un uso del fantástico ambiguo, en el que el terror suele estar las visiones, en las alucinaciones, en los sueños, en coincidencias extrañas y en los aspectos más siniestros de la vida cotidiana que pueden tener o no en una base sobrenatural.

Por momentos hay elementos que se replican, como la visita de los tres protagonistas a las casas de los supuestos afectados por posesiones y milagros de turno, pero en ocasiones es un mero punto de partida para problemas más grandes y en otras son tan solo un ruido de fondo mientras se desarrollan aspectos más importantes para el arco principal.

En Evil nunca sabrás para qué dirección va a ir, por momentos divertida, otras veces absurda, otras autoconsciente, otras veces totalmente seria y escalofriante. Es muy participante con el espectador y le deleita hacer amagos de parodia con sus elementos de terror, al mismo tiempo disfruta entrando en ellos, con momentos atmosféricos, códigos visuales de horror sobrenatural moderno y apariciones que dan suficiente miedo. Como las siluetas que se ven al fondo del pasillo con un personaje totalmente agnóstico o todo lo que acontece en un hotel maldito con un piso ciego.

Contiene también episodios redondos, como el del monasterio de clausura, en el que no se llega a decir ni una sola palabra, es una inteligente revisión del mito de los zombies como clase trabajadora de los monstruos, que vuelve al mito vudú para aplicarlo a la explotación actual, hay otro que concibe a la policía como parte de un culto que resulta mucho más inquietante en sus implicaciones reales y variaciones geniales del tema de los muñecos poseídos o las apariciones de ángeles.

Todo eso mezclado con una trama sobre la maldad implícita de Kristen, las dudas de fe de David y de escepticismo de Ben, tres personajes que siguen creciendo y forman un trío lleno de química, como ya dije al mejor estilo Mulder y Scully. Leland es casi un elemento humorístico, este enigmático personaje que se comporta como un enviado del mismísimo Satán que contamina todo lo que toca, pero sus planes ocultos son más terroríficos cuando los hace sin esconderse lo más mínimo. Las implicaciones con la madre de Kristen llegan a puntos inesperados, enfermizos y de ver para creer.

Lo mejor son las alucinantes entradas para cada episodio con libros pop up, una delicia que mezcla troquelados reales con efectos digitales y que no se quedan en la mera ornamentación caprichosa para abrir los capítulos, sino que dan pistas y el propio volumen acaba teniendo que ver con el argumento general. Hay detalles de que algo pasa con una de las hijas de Kristen, pero no terminamos sabiéndolo todavía hasta dónde puede llegar.

En la segunda temporada 2  se expande mucho más su mitología, pero no cierra ninguna de sus subtramas. Si en la primera estaba llena de códigos y elementos que se iban uniendo a lo largo de sus capítulos, esta parece abrir el abanico de símbolos, claves y enigmas a un nivel que se hace necesaria al menos cien horas para ver a dónde lleva. Hay acertijos, misterio, terror, humor negro, comentario social corrosivo, en donde los King son capaces de manejar todo con una inteligencia inusual en el género, convirtiendo su serie en uno de los eventos más valiosos de la televisión actual.

Es una serie muy inquietante por su tono de terror sobrenatural y los temas que plantea, cuesta creer que haya emitido su primera temporada en un canal generalista como CBS, ya que la segunda pasó a Paramount+. Otro tema es Kristen, que tenga cuatro hijas pequeñas genera muchas veces una atmósfera escalofriante que siempre invita a temer lo peor. Uno se pregunta viendo la serie,  ¿hay que mandar un psicólogo o un exorcista? Kristen, está casada con un alpinista ausente y con cuatro hijas muy presentes, y ella es la escéptica del grupo.

Evil es una serie excelente desde su magnífico episodio piloto hasta el sorprendente final de la primera temporada, va manteniendo un nivel de calidad muy constante durante toda la temporada. Cuando introducen las historias de las niñas y su comportamiento como masa ruidosa indefinida son ideales para relajar un poco las tensiones de los casos que van estudiando los protagonistas, además de introducir todo tipo de guiños e incluso bromas marca del matrimonio King. También hay personajes nuevos que se hacen imprescindibles para siguientes temporadas, como la hermana Andrea.

En síntesis Evil es de lo mejor que ha llegado a la TV y una de las pocas series que se espera el capítulo semanal para verlo, en lugar de esperar a tener todos disponibles. Es para quien gustan las series de misterios y enigmas inteligentes, que pueden tener ciertos elementos terroríficos pero sin abusar de ellos, así como momentos familiares muy humanos.