Películas complejas | Hoy: Synecdoche, New York de Charlie Kaufman.

Por César Arturo Humberto Heil.

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio.

El caótico mundo de Charlie Kaufman

El genial guionista de filmes maravillosos como Adaptación (aquí conocida como El ladrón de orquídeas) ¿Quieres ser John Malkovich? o Eterno resplandor de una mente sin recuerdos Charlie Kaufman, debuta como director con Synecdoche, New York un filme extremadamente complejo como original.

La película, cuenta la historia del director de teatro Caden Cotard, interpretado por el ya desaparecido Philip Seymour Hoffman, quien se enfrenta a una crisis existencial, pues su vida no puede estar peor. Su mujer Adele se ha ido a Berlín para continuar con su carrera artística, llevándose a la pequeña hija de ambos. Está realizando la puesta de una obra de teatro, la cual parece nunca tener fin, e ir mutando a cada rato, es como si todo fuera parte de su propia vida, con actores que se encargan de representarlo a él y a las personas más cercanas. La obra comienza en un pequeño teatro y luego se va ampliando hasta transcurrir en una réplica tamaño real de Nueva York. 

Por otro lado, una extraña enfermedad parece afectarlo físicamente, aunque todo hace suponer que en realidad son respuestas psicosomáticas las que atacan su cuerpo, ya que vive en los médicos y está pendiente de cada nuevo síntoma que le aparece, como por ejemplo una escena en donde examina sus excrementos y dice ver sangre en ellos.

El universo creado por Kaufman en Synecdoche, New York, es verdaderamente caótico y sumamente confuso, ya que, al igual que en los filmes de David Lynch, los personajes tienen representaciones distintas y llega un momento en donde uno no sabe exactamente quien es quien. Además, existen tantos tiempos diferentes, que la narración se hace por demás quebrada y alterada, lo que provoca una mayor confusión para el espectador. El eje central por el que transita la historia parece ser el miedo a la muerte, a las enfermedades y a la vejez, pero también hay una mirada sobre el sexo y la infidelidad y sobre la imposibilidad de terminar algo (la obra de teatro lleva años de trabajo y nunca se termina del todo). Existe también en el filme, el sentido de la dualidad, sexual, Caden, además de ser un hombre, es también una mujer al interpretar a Ellen, uno de los personajes del filme.

Con actores de la talla de Samantha Morton, Dianne Wiest, Emily Watson, Catherine Keener y Tom Noonam, Synecdoche, New York es un filme surrealista, muy irregular, fluctuante, por momentos disparatado y absurdo, pero por sobre todas las cosas puramente onírico, en donde la realidad se mezcla constantemente con la ficción.

Synecdoche, New York no es un filme fácil de llevar, su visión implica un esfuerzo extremo para poder tratar de interpretar lo que la mente de Kaufman nos ha querido decir, quizá algo que nos aclare un poco el “bolonqui” argumental este en el nombre original, que incluye el juego de palabras entre Schenectady (la ciudad de Nueva York donde se desarrolla la historia) y synecdoche, el término inglés para referirse a sinécdoque, la figura literaria que consiste en utilizar una parte de algo para nombrar o representar al todo. En fin, la verdad, no lo se. Prefiero ver un filme de Lynch, si bien son también complejos son más provocadores.