Agosto: “Familia grande, infierno grande”.

Por Jorge Marchisio.

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio.

Hay algunas películas que quizás nos llegan demasiado de jóvenes, y no las podemos entender o apreciar. Ya sea por nuestra corta edad, o porque aún no vivimos cosas similares a las que vemos en pantalla. Tras volver a ver Agosto hace unos días, creo que estamos ante uno de esos casos. Así que si les pasó como a mí que la vieron prematuramente; continúen leyendo.

La historia se centra en una familia, que debe reunirse debido a la desaparición y posterior muerte del patriarca. Entre la espera, el posterior funeral y por último las comidas que le siguen, empiezan a salir antiguos trapitos sucios y pases de factura, en especial entre la madre y sus hijas.

Si, estamos ante otra película donde todo pasa en un corto transcurso de tiempo, y que, debido a una tragedia familiar, todos deben encontrarse tras una larga ausencia; para recordar porqué era que no se ven tan seguido. A un nivel argumental y con una mirada simplona, Agosto no les va a proponer nada nuevo. Pero no es ahí en donde brilla este proyecto.

Si uno mira el elenco podemos ver gente consagrada y de primer nivel como Ewan McGregor, la joven nominada Abigail Breslin o Chris Cooper. Pero no por nada encabezan el casting Meryl Streep y Julia Roberts; porque la verdad, dan unas actuaciones a las que vulgarmente podríamos llamar como “están en modo dios”.

La primera compone a la matriarca de la familia, y la segunda a una de sus hijas mayores; que como suele pasar casi siempre, no tienen una buena relación. Ya sea porque la hija acusa a su madre de favoritismos, por haberse llevado mejor con su padre, o quizás porque son tan parecidas que por eso mismo viven chocando; cada interacción de sus personajes saca las peores miserias de los mismos; y las actrices están al nivel de las exigencias. Cuesta imaginar que otras intérpretes podrían haber dado vida a estas dos mujeres que nadie quisiera ver estando enojadas.

¿Se acuerdan que dijimos que la historia no es la gran cosa? Bueno, el guión compensa esto con la escritura de los diálogos. Aquellos que estudiamos en algún momento dicha rama del cine, sabemos que es bastante complicado hacer sonar a los personajes como personas reales, y no justamente, como personajes. En Agosto las discusiones se sienten viscerales; que las acusaciones que se lanzan bien podrían ser las que le diríamos o recibiríamos de algún pariente en algún momento de enojo extremo.

En conclusión, Agosto es de esas cintas que rompen con varias convenciones del cine. Como, por ejemplo, que pese a tener un elenco plagado de estrellas, no se puede contar una historia pequeña, que es lo que pasa en esta ocasión. Si quieren ver personajes realistas y bien escritos; y, sobre todo, a dos actrices en estado de gracia, denle una oportunidad.