El sonido de mi voz de Zal Batmanglij.

Por César Arturo Humberto Heil.

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio.

La nueva ciencia ficción.

El género de ciencia ficción está dando algunos giros interesantes, en especial en directores independientes. Filmes como Primer (2004) y Upstream color (2013) de Shane Carruth, La otra tierra (2011) de Mike Cahill, o Sleeping beauty de Julia Leigh, son alguno de los mejores exponentes.

A esta nueva camada de películas y directores hay que sumarle ahora a Zal Batmanglij con El sonido de mi voz (2011), un filme muy interesante, que al igual que Carruth en “Primer”, toma el tema del viaje en el tiempo, pero no desde la óptica científica de Carruth, recordar que el director es un matemático devenido a cineasta, sino desde un aspecto más ligado a las creencias.

Peter (Christopher Denham) y Lorna (Nicole Vicius), son una pareja de documentalistas que están dispuestos a desenmascarar a Maggie (Brit Marling), una líder de una secta, que dice ser una viajera del futuro y venir del año 2054 con el fin de ayudar a la humanidad. Para este fin Peter y Lorna se introducen en la secta como nuevos miembros y con una microcámara instalada en los lentes de Peter, intentarán poner al descubierto a Maggie, a quien suponen una peligrosa farsante.

Una vez dentro de la organización, aunque no viven allí, sino que van y vienen, las cosas empiezan a cambiar. Peter, quien al principio se muestra más reacio que Lorna a los ejercicios de limpieza espiritual, con el tiempo, y a partir de algunos datos personales sobre su pasado revelados por Maggie, empezará a dudar sobre sus propias creencias acerca de si es posible viajar a través del tiempo y en especial sobre la figura de Maggie.

Todo termina de complicarse cuando Maggie le pide a Peter como signo de lealtad, que le traiga a Abigail Pritchett (Avery Kristen Pohl), una extraña alumna suya, ya que, según ella, esa niña de 8 años es su madre.

No voy a contar más aspectos de la trama, lo que si voy a decir, es que el filme, escrito por el propio Zal Batmanglij y Brit Marling, actriz que trabajó también en “La otra tierra”, tiene unos diálogos maravillosos, de una profundidad metafísica pocas veces vista en el cine de ciencia ficción.

El sonido de mi voz es un filme bello, poético y movilizador, que abre el debate sobre si existe realmente la posibilidad del viaje en el tiempo, pero también nos habla del poder de persuasión de las sectas y como manipulan las mentes de muchas personas.

Con un filme de ciencia ficción distinto, algo más difícil de interpretar, pero más inteligente y reflexivo, Batmanglij se arrima a esta “nueva ola” de realizadores preocupados por hacer un cine distinto. Esto demuestra que se puede hacer filmes que aborden la temática fantástica, sin utilizar un solo efecto especial, y eso es realmente bueno para la cinematografía mundial.

Batmanglij, se muestra como un joven realizador con un futuro inmenso. Todavía hay que esperarlo, ya que estoy seguro va a dar mucho más y pronto, se va a convertir en un director de culto como Carruth. Ojalá siga en esta línea, le queda muy bien.

Disponible en Mubi.

Calificación: Muy buena.