Un vistazo a la carrera de Woody Allen.

Por Jorge Marchisio.

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio.

Una noticia que salió en los últimos días, es que Woody Allen se retira del cine tras varias décadas de trabajar de forma casi ininterrumpida. Si bien esto después se desmintió, se nos ocurrió que el rumor nos podía ser útil de todas formas. Así que desde este espacio, nos gustaría dedicar unas palabras a este realizador. Y antes de continuar, también vale aclarar que solo voy a enfocarme en el aspecto profesional, y no en los escándalos de su vida privada.

Volviendo al tema, quizás habrán notado de que los últimos trabajos de Allen son de una muy pobre calidad, siendo quizá Blue Jasmine, la última gran película que hizo (y que le valió un Oscar a Cate Blanchett, su protagonista), siendo desde entonces y hasta ahora, una notable caída en su nivel. Que, sumado a sus ya conocidos problemas legales, hizo que cada vez menos gente esperara con ansiedad algún nuevo proyecto.

Esto no es algo nuevo, solo basta ver lo que le está pasando a otro director ya veterano, como Clint Eastwood, y en menor medida, a Ridley Scott. El desgaste es obvio, pero también que la visión de cine que tienen estas personas, quizás no se ajusten a las tendencias actuales, haciendo que, para muchos espectadores, su cine sea algo ya viejo o desfasado; aparte que la obvia perdía de calidad se hace presente. Más si se hace películas con tanta frecuencia; es obvio que, en el promedio, y con una cinta casi por año, la diferencia entre cantidad y calidad se va a ir incrementando.

¿Pero entonces por qué debería importarnos que Allen se retire del cine?  Porque por más que venga de capa caída, o se quiera mezclar su obra con su vida personal, Allen es uno de los directores más importantes del cine. Solo basta ver como revolucionó el sub género de las comedias románticas, o el buen uso del guion, e incluso como trabajaba el metalenguaje; para que nos demos cuentas que no estamos ante uno más del montón. Aparte de su trabajo como director de actores.

Y esto último lo decimos porque solo hace falta echar un vistazo a los actores que trabajaron con el neoyorquino, para ver que varios se llevaron estatuillas, o estuvieron nominados. La ya nombrada Cate Blanchett, o el eterno Michael Caine son prueba de eso.

Podríamos decir que Allen debió retirarse hace tiempo, pero hacer semejante afirmación obre alguien que le aportó tanto al cine, mientras nosotros somos, bueno, nosotros, seria de una arrogancia tremenda. Por eso, y pese a que hace al menos siete años que no hace ninguna película decente, también hay que mirar más al pasado y ver lo grande que es la figura de Allen en la industria.

Después quedará en cada uno si les quita méritos a sus logros por su vida personal, o si separamos al artista de su arte.