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Especial Halloween | La monja

3 minutos de lectura

Por César Arturo Humberto Heil.

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio.

Sustos garantizados

En este mes del terror y siguiendo con el Halloween mode voy a hablar sobre una película que después de su estreno fue injustamente criticada por la prensa especializada, me estoy refiriendo al spin off La monja (2018) del director Corin Hardy (The Hallow).

Desde que apareció la primera película de la serie El conjuro de James Wan los spin off no dejaron de sucederse uno tras otros, y cual hordas de criaturas bestiales, inundaron las pantallas de los cines, muchas veces con tropezones torpes y sin muchas ideas que justifiquen el mérito de tener una película propia. Fue el caso de Annabelle (2014) de John R Leonetti, Annabelle, la creación (2017) de David F Sandberg y Annabelle regresa a casa (2019) de Gary Dauberman.

Con La monja, se retoma el personaje de Valak representado por esa siniestra religiosa con la que Lorraine se enfrenta brevemente en El conjuro 2 y que en su momento generó un verdadero terror en los espectadores por su aspecto demoníaco. Para introducir este antiguo demonio era necesario crearle toda una mitología que le de sustento y ligarlo de alguna forma con la trama de El conjuro 2 y eso es lo que intentó el guionista Gary Dauberman con escasos resultados.

El filme comienza con el suicidio en 1952 de una monja en una abadía rumana. Hacia allí van enviados por el Vaticano el sacerdote Burke, interpretado por el actor mexicano Demián Bichir y la novicia Irene, rol a cargo de Taissa Farmiga, con la intensión de averiguar qué es lo que ha sucedido realmente en ese desolado paraje.

Para avanzar en la investigación deben buscar a Frenchie, quien fue el primero en encontrar el cadáver colgado de la monja. Los tres se introducirán en las frías y lóbregas paredes de la abadía en busca de una respuesta al misterioso suicidio. Una vez adentro, todo se vuelve en una serie de situaciones espeluznantes con poco tiempo para la reflexión y el terror psicológico, pero con un único objetivo: asustar al espectador a fuerza de Jumpscares o golpes de efecto.

Debo decir que, a pesar de las críticas en su contra, el filme no me disgusto. Si bien La monja no es una gran película, ya que carece de un guion que tenga la profundidad necesaria para develar los oscuros orígenes del demonio Valak y apela solo al terror generado por una sucesión de sobresaltos muchas veces innecesarios, el director Corin Hardy logra imágenes altamente impresionantes, con un cierto aire a los filmes de terror de los 70 lo que hace que algunos agujeros del guion pasen desapercibidos y dejen paso al entretenimiento y el sobresalto.

La monja, sin ser el mejor spin off de la saga de El conjuro, es muy superior a Annabelle y Annabelle regresa a casa y eso está claro porque James Wan ya está por estrenar La monja 2, la cual cuenta con Akela Cooper en el guion (Hell fest) y Michael Chaves en la dirección (La maldición de la llorona, El conjuro 3: El diablo me obligó a hacerlo).

Si aún no la vieron aprovechen estos días en donde los muertos deambulan por la tierra para echarle un vistazo y si ya lo hicieron denle una segunda oportunidad y disfruten de una buena dosis de sustos garantizados.