La avispa: tensión y secretos en un duelo psicológico
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Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. La avispa (2024), del director catalán Guillem Morales, es uno de esos filmes que cumplen con las expectativas y funcionan perfectamente, pero uno siente que podrían haber sido mucho mejores. Es como si algo hubiera quedado en el tintero y lo que prometía terminó siendo un producto a medias.
Por César Arturo Humberto Heil
Un inicio atrapante
La trama sigue a Heather (Naomie Harris), una mujer casada que atraviesa una situación compleja al descubrir que su esposo Simon (Dominic Allburn) tiene un amorío con otra mujer. En un intento de venganza, decide contactar a Carla (Natalie Dormer), una excompañera de secundaria con la que no se veía desde hacía muchos años. Heather le propone a Carla un plan que implica asesinar a su esposo a cambio de una fuerte suma de dinero. Este potente inicio da pie a una serie de acontecimientos inesperados que desencadenarán un duelo psicológico entre ambas y revelarán oscuros secretos del pasado.
Como vemos, hasta aquí todo parece perfecto y atrapante, y de hecho lo es. El problema es que, a medida que la trama avanza, uno va intuyendo algunas cosas al notar que ciertas situaciones no tienen demasiado sentido, salvo que sea por algo. Y cuando ese “algo” llega, si bien puede generar cierta sorpresa, uno ya se había anticipado, lo que hace que se pierda la fuerza del inicio.
El peso teatral y la cuestión social
El filme está basado en la obra teatral del mismo nombre de la autora Morgan Lloyd Malcolm, quien también se encargó de la escritura del guion. Esto le da al filme cierto peso dramático en los diálogos, especialmente en lo que respecta a Heather y Carla, donde se concentra la mayor parte de la historia. Allí los diálogos resultan verdaderamente memorables, en gran parte por provenir de una pieza teatral, pero también por las excelentes actuaciones de Naomie Harris y Natalie Dormer, quienes sostienen la tensión con solvencia y oficio.
La película intenta abordar la cuestión social, especialmente en lo que respecta a las clases. Heather es una mujer negra, con estudios, posición social alta, sin hijos (detalle importante) y una vida acomodada económicamente. Carla, por su parte, es blanca, mucho más rústica y ordinaria, con una vida completamente diferente: cargada de deudas, varios hijos y uno más en camino, además de un marido al que no quiere. El resultado es que, si bien queda establecida la problemática de clases y racial, no se termina de profundizar del todo.
A mitad de la trama, los traumas del pasado afloran y es ahí donde la película levanta la vara. Esto le da motivación a las acciones de Heather y potencia los diálogos entre ambas.
Una resolución ingeniosa pero forzada

Uno de los principales problemas es su resolución. Si bien resulta sumamente ingeniosa y hasta poética , uno podría expresar la onomatopeya de “WOW”, al final nos damos cuenta de cuán inverosímil y forzada es. Una lástima, porque constantemente se estuvo generando tensión entre ambos personajes y ese final termina siendo más efectivo por la sorpresa que provoca que por lo que significa como cierre.
La metáfora de la avispa no está mal, pero no se refiere a cualquier avispa. El filme hace referencia a una especie particular que introduce sus huevos en los cerebros de sus víctimas para que crezcan allí, devorando al insecto huésped desde adentro hasta eclosionar. Dentro del contexto de la historia y a la luz de los acontecimientos venideros, tiene perfecta coherencia.
En cuanto a la dirección, Guillem Morales, conocido por El habitante incierto (2004) y Los ojos de Julia (2010), realiza una puesta en escena perfectamente adaptada a la pieza teatral, haciendo que todo fluya y que uno se olvide de que detrás hay un texto dramático. Punto a favor.
Conclusión

La avispa es un thriller psicológico que arranca con fuerza y se sostiene gracias a sus diálogos y actuaciones. Sin embargo, la falta de profundidad en su crítica social y un desenlace poco verosímil impiden que alcance la potencia que promete. En definitiva, La avispa es un filme sólido, con momentos brillantes, pero que deja la sensación de que pudo haber sido mucho más.
Disponible: Apple TV / Prime Video
