REVISTA SINCERICIDIO – Revista de Cine

Revista de cine, cultura y sociedad coexistiendo de igual a igual. – Noticias de cine, entrevistas del mundo del cine y VOD, festivales de Cine.

Tron: El legado.

13 minutos de lectura

Por César Arturo Humberto Heil.

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio.

Entretelones de su producción.

Allá por finales de los años 2000, la productora Walt Disney Pictures pensó que era bueno reflotar su anterior éxito de 1982, Tron, y puso en marcha un nuevo proyecto llamado Tron: El legado, una aventura de alta tecnología situada en un mundo digital diferente a todo lo anteriormente proyectado en la pantalla cinematográfica. Dirigida por un hasta ese entonces desconocido Joseph Kosinski (Obvlivion, Top Gun: Maverick), Tron: El legado fue protagonizado por el actor Jeff Bridges, Garrett Hedlund, Olivia Wilde, Bruce Boxleitner, James Frain, Beau Garrett y Michael Sheen, y producida por Sean Bailey, Jeffrey Silver y Steven Lisberger. Este último y Bruce Boxleitner fueron director y actor de la película original respectivamente.

Donald Kushner se desempeñó como productor ejecutivo, Justin Springer y Steve Gaub fueron los coproductores, y fue escrita por Eddy Kitsis y Adam Horowitz; sobre una historia de Kitsis, Horowitz, Brian Klugman y Lee Sternthal; basada en los personajes creados por Steven Lisberger y Bonnie MacBird.

Presentada en tecnología Disney Digital 3D, Real D 3D, IMAX 3D y con la banda sonora compuesta por el dúo de música electrónica galardonado con un premio Grammy, Daft Punk, Tron: El legado presentó una vanguardista tecnología, y un diseño de set y efectos de punta, que dieron vida a una aventura épica en una red digital tan fascinante y asombrosa que excedió todo lo imaginado hasta esa época.

Esta aventura se centró en la historia de un padre y un hijo que resuena tanto en La red como en el mundo real: Sam Flynn (Garrett Hedlund), un rebelde joven de 27 años está atormentado por la misteriosa desaparición de su padre, Kevin Flynn (Jeff Bridges), quien fuera una vez conocido como el máximo visionario de tecnología del mundo. Cuando Sam va tras las pistas de una extraña señal procedente de la galería de videojuegos Flynn ́s Arcade, una señal que sólo pudo ser enviada por su padre, acaba siendo absorbido por el mundo digital en el que ha estado atrapado este último durante los últimos veinte años. Con la ayuda de la intrépida guerrera Quorra (Olivia Wilde), padre e hijo se embarcan en un viaje de vida o muerte a través de un universo cibernético visualmente asombroso: un mundo creado por el mismo Kevin que se ha vuelto mucho más de avanzada, con vehículos, armas y paisajes nunca imaginados, y con un despiadado villano que está dispuesto a todo para impedir que logren escapar.

Los visionarios.

Originalmente estrenada en 1982, Tron se consagró como la más innovadora película de alta tecnología de Walt Disney Studios creada por el visionario guionista/director Steven Lisberger, quien fue el productor de esta continuación. Tron fue una pionera en el uso de los gráficos por computadora, sets virtuales y efectos de retroiluminación. Su combinación única de acción real rodada en 70mm, con animación generada por computadora y dibujada a mano, la convirtió en uno de los largometrajes más innovadores de la época. En consecuencia, Tron se convirtió en un clásico de culto, que hace treinta años permanece como un hito de la cultura popular y ahora es reconocida como un punto de inflexión para las películas de efectos visuales.

Los avances tecnológicos que se dieron en el cambio de siglo le abrieron un gran abanico de posibilidades para visualizar una secuela independiente del film original, dirigida al público contemporáneo. Ya en esa época, toda una generación de jóvenes vivía conectada a Internet, jugando videojuegos en forma inalámbrica y utilizando los primeros smartphones, algo que no era más que un sueño para la época en la que se realizó Tron.

Nuevo diseño de la ciber moto.

Steven Lisberger jugó un papel decisivo para lograr que Tron: El legado se llevara a cabo. “Comenzamos a hablar de este proyecto en Disney aproximadamente diez años atrás… He visto encanecer el cabello de numerosos ejecutivos de Disney en estos años, y la película en sí fue cambiando a lo largo del tiempo y atravesó numerosas etapas diferentes. Cuando finalmente la película resurgió, creo que hubo una sensación generalizada de que contábamos con la gente indicada en los puestos adecuados. Exploramos distintos caminos antes de éste, pero nos dimos cuenta de que estos no se ajustaban realmente a la época. Pero el argumento de la historia sí”.

El productor Sean Bailey, entonces presidente de Idealogy, Inc., continúa el relato y señala que, aproximadamente hace cuatro años, él y su equipo fueron convocados para acelerar el desarrollo del proyecto. “Disney había evaluado un par de borradores escritos en la década de 1990 pero ninguno lo satisfacía, de manera que nos contrataron para ver qué podíamos hacer. Honestamente sólo estábamos ocupándonos del desarrollo, proponiendo ideas y reuniéndonos con guionistas”.

Entonces, mientras la película bullía en sus primeras etapas de desarrollo, el coproductor Justin Springer, en un golpe de suerte, dio con el material de prueba del director Joseph Kosinski. A pesar de la falta de experiencia cinematográfica de Kosinski para esos tiempos, su talento ya había quedado demostrado en su particular enfoque visionario como director de campañas publicitarias de renombre como Halo, Gears of War y Nike. Armado con un título de arquitectura de la Columbia University, Kosinski posee un don especial para el diseño y la estética, así como un cómodo manejo de la tecnología digital que se ve reflejado en su trabajo. “Toda la manera de hacer películas está cambiando, y sin duda Joe, por Kosinski, es uno de los líderes de dicha revolución”, señala Bailey.

Sean Bailey recuerda cuando conoció a Joseph Kosinski. “Conocí a Joe y de inmediato me impactó su visión, su sentido de la narración y su seguridad. Luego fuimos al estudio y conversamos sobre la manera en que deseábamos llevar adelante el proyecto. La seguridad que inspiraba Joe fue la que nos llevó a realizar esa primera prueba de efectos visuales”.

Kosinski, Bailey y el resto del equipo convencieron a los ejecutivos de Disney para que les permitieran realizar una prueba de concepto para demostrar lo que la tecnología actual podía hacer con los elementos más emblemáticos del mundo digital de Tron, como las motos de luz y las guerras de discos. El resultado fue un increíble corto que enloqueció al público en la Comic Con de San Diego de 2008 y confirió a los realizadores luz verde para comenzar a trabajar en la película.

La música electrónica también fue re imaginada gracias al dúo Daft Punk, verdaderos pioneros de esta forma de arte durante los años 2000. Desde el lanzamiento de su primer sencillo en 1993, Guy-Manuel de Homem-Christo y Thomas Bangalter fueron reconocidos como un nuevo género de renovadores de la música house. En su estilo innovador y orientado al baile, la música de Daft Punk combina el house progresivo, con el funk, el tecno y la música electrónica. Tras su brillante disco debut en 1997 (Homework), el grupo lanzó dos nuevos álbumes de estudio (Discovery en 2001, Human After All en 2005) y dos álbumes en vivo (Alive 1997, Alive 2007).

Cuando Joseph Kosinski se unió al proyecto para dirigir Tron: El legado, oyó que el dúo Daft Punk, cuyo arte y estilo estaban influenciados por la película original, estaba interesado en participar en el proyecto. Luego, unos panqueques de desayuno en Hollywood acompañaron la reunión entre Kosinski y el dúo donde hablaron extensamente sobre la visión del director. Los tres artistas hallaron que compartían su enfoque creativo y comenzaron a trabajar en la banda sonora de la película desde las primeras etapas de la producción. Tres años más tarde, la banda sonora ha cobrado forma y propone una combinación única de música orquestal, electrónica y síntesis granular.

El dúo trabajó estrechamente con los realizadores no sólo en la banda sonora, sino también en el diseño de sonido, en especial cuando se integra el diseño de sonido con los sonidos de ambiente en distintas pistas. Se trató de un enfoque musical muy sofisticado: una combinación de distintos registros que a veces desdibuja la línea entre música y diseño de sonido de un modo realmente interesante. “La película posee más de 100 minutos de música. Y ésta profundamente ligada a lo visual. Sencillamente no puedo imaginar esta película sin su música”, señalo Kosinski en una entrevista de la época.

La tecnología de punta de esos tiempos le dio a Tron: El legado su aspecto y estilo de vanguardia, dado que los realizadores debieron enfrentar muchísimas menos limitaciones, pero aún con las obvias ventajas visuales, se esforzaron por mantener el espíritu del sueño de Lisberger intacto. Para ello, reunieron parte de la tecnología cinematográfica más sofisticada, que incluye cámaras aún más de avanzada que las que se utilizaron en la película Avatar, de James Cameron, con una combinación de gráficos generados por computadora y sets de acción real.

Con la tecnología correcta, en manos de talentosos y creativos diseñadores y visionarios realizadores, Tron: El legado presentó un diseño de vanguardia e impresionantes efectos visuales realzados por la última tecnología estereoscópica (3D). La película combina la acción real con la animación por computadora fotorrealista en formas que sólo podían soñarse en el pasado. Como señala el productor Jeffrey Silver: “Era evidente que una película tan vanguardista como lo fue Tron en la década de 1980 no podía sino ser continuada por una película que fuera igualmente vanguardista en el siglo XXI. Si íbamos a hacer Tron: El legado, íbamos a tener que expandir los límites. Y así lo hicimos.”

La evolución de la historia.

En 1982, cuando Kevin Flynn (Jeff Bridges) logró regresar a salvo de La red y tomar el control de Encom, la compañía que fundó con su entrañable amigo y colega, Alan Bradley (Bruce Boxleitner), todos creyeron que Kevin se contentaría con desarrollar y producir populares videojuegos. Aparentemente, así era: Flynn se casó, tuvo un hijo y se abocó a su rol de padre mientras Alan y él transformaban a Encom en una superpotencia de los videojuegos. Pero puertas adentro, Kevin en secreto continuaba experimentando con la teletransportación, visitando frecuentemente el mundo de La red desde la privacidad de su laboratorio secreto, oculto debajo de la galería de videojuegos Flynn ́s Arcade. Pero un determinado día, Kevin sencillamente desapareció y Sam quedó atrás, sin padre ni respuestas. Ahora, veinte años más tarde, comienza Tron: El legado.

Una señal en un radio localizador atrae al ahora adulto Sam (Garrett Hedlund) a la galería Flynn’s Arcade, donde él también acaba siendo transportado a La red donde su padre ha estado atrapado durante los últimos veinte años. Ahora Sam iniciará un viaje que le cambiará la vida… y la vida de su padre tras tantos años de ausencia.

“Para nosotros era muy importante, en medio de todo este espectáculo visual, centrarnos en la historia de un padre y su hijo; la película narra la historia de un joven que perdió a su padre cuando era niño y ahora, de adulto, aún guarda cicatrices del pasado. Entonces se entera de que la desaparición de su padre puede no haber sido lo que creía, y que aún existe la posibilidad de restablecer su relación”, cuenta el productor Sean Bailey. “Nuestro objetivo era asegurarnos de que estábamos contando nuestra historia de la mejor manera posible. Y las visuales, los efectos, la música, las interpretaciones y el estilo de los que nos servimos buscan reforzar eso.”

El distanciamiento y redescubrimiento entre padre e hijo es el disparador emocional de la historia. “Estás entrando en este territorio espectacular y necesitas experimentarlo a través de alguien. Ése fue nuestro enfoque a la hora de desarrollar el personaje de Sam. Uno descubre La red a través de los ojos de Sam, y también a Flynn lo descubrimos a través de su hijo”, manifiesta Adam Horowitz.

Para Steven Lisberger, “en una película es tan importante contar con una historia significativa como los aspectos técnicos de la misma. Me parecen tan importantes la historia y los personajes como el cuidado de lo visual. Creo que el hecho de que Flynn continúe con vida y el tema de la relación padre-hijo cautivará al público de Tron: El legado. Será algo que resonará entre los admiradores de la película original; pero la historia de todos modos funciona por sí sola, de manera que no importa que no hayas visto la primera película”.

Jeff Bridges, quien retoma el papel de Kevin Flynn del film original comentó: “Uno de los temas que aborda la historia es la tecnología. Es tan emocionante cuando descubres todas las cosas que puedes hacer. Pero lo que está sucediendo con la tecnología es que se está desarrollando tan rápidamente que no hemos llegado realmente a desarrollar una ética que la acompañe, ni sabemos cuáles serán algunas de las ramificaciones de esta tecnología. De manera que éste también es un tema que trata Tron: El legado”.

El rodaje de Tron: El legado.

Joseph Kosinski fue muy claro a la hora de definir su enfoque en la realización de Tron: El legado: “Mi objetivo era lograr que pareciera real. Quería que el público sintiera que realmente habíamos tomado cámaras cinematográficas, nos habíamos internado en el mundo de Tron y lo habíamos filmado. De manera que intenté construir la mayor cantidad de sets posibles, quería que los materiales utilizados, tales como el vidrio, el cemento y el acero fueran reales para que todo el aspecto de la película adquiriera un carácter mucho más visceral”.

Para lograr el aspecto asombroso y emblemático de Tron: El legado, Kosinski reunió a un equipo de destacados artistas de diferentes disciplinas. “Reclutamos gente del mundo de la arquitectura, del diseño automotriz, gente que nunca antes había trabajado en cine”, comentó Kosinski.

El director y su equipo sabían que para que Tron: El legado conservara el espíritu de la película Tron original, debían atravesar los límites de lo que la tecnología de efectos de ese momento podía lograr. Para ello, Kosinski y su equipo fusionaron distintas técnicas que van desde el rodaje sobre pantalla azul hasta el uso de cámaras 3D, algo novedoso para la época. Kosinski explicaba: “Me baso más en el instinto que en la experiencia, si bien mucha de la tecnología empleada consta de técnicas que utilicé en parte en distintos anuncios publicitarios. No obstante, ésta es la primera vez que las utilizamos en forma simultánea y en esta escala”.

Fragmento de Tron: El legado.

Para Bailey, sin embargo, el verdadero motor de la película continúa siendo la historia. “Utilizamos la tecnología más avanzada del momento, pero no se trata de emplear la tecnología por el propio arte, sino que, al introducir ciertos giros en la historia, nos permite escribir de una manera completamente nueva. Creo que será el primer film en el que un actor interpreta su papel frente a una versión de sí mismo en dos edades diferentes. Y esperamos sorprender al público de un modo que no sólo los haga exclamar: qué efecto genial, es espectacular, sino también que los sorprenda desde un: eso no me lo esperaba”.

Tron: El legado se rodó en 3D. Como lo señaló Bailey: “El formato 3D definitivamente supone un desafío técnico, las cámaras son más grandes y pesadas y hay muchísimas variables adicionales que tener en cuenta, de modo que el proceso necesariamente se vuelve mucho más lento. Pero creo que es un excelente motivo para ir al cine a ver una película, porque es una experiencia que sencillamente no puedes recrear en tu iPhone, en tu computadora portátil o en tu hogar”.

“Para mí era muy importante que ésta fuera una verdadera película en 3D”, señaló Kosinski. “Hoy en día hay numerosas películas que se convierten al 3D luego del rodaje. Pero con los entornos que hemos creado -el hecho de que queremos generar una atmósfera especial y estas extensas vistas lejanas- sencillamente no podíamos hacerlo de otra manera que no fuera con cámaras 3D”. Kosinski continúa: “Rodar en 3D es mucho más trabajoso; el acabado de los efectos visuales también es en 3D, lo que constituye otro importante desafío. Y tener que crear imágenes separadas para ambos ojos es otro factor que hace que sea mucho más trabajoso”.

Para rodar Tron: El legado en 3D, los realizadores emplearon una cámara de última generación, construida especialmente para ellos, y utilizaron una técnica en 3D que combina la tecnología de captura de movimiento completamente digital de un personaje con un sistema de cámaras de acción real.

Material tomado de página de prensa de Image.net.

Más historias

La mujer del saco 3 minutos de lectura
El Pasajero 3 minutos de lectura

Puede que te hayas perdido

La mujer del saco 3 minutos de lectura
El Pasajero 3 minutos de lectura
Lucha Libre 3 minutos de lectura