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Cassandro: Saliendo del placard

4 minutos de lectura

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. Cassandro es una película dramática biográfica estadounidense de 2023, dirigida por Roger Ross Williams a partir de un guion de Ross Williams y David Teague. Gael García Bernal fue productor ejecutivo. La fotografía fue de Matias Penachino, la música de Marcelo Zarvos; y la edición corrió por cuenta de Yibran Asuad, Affonso Gonçalves y Sabine Hoffman. Filmada en El Paso, Texas, Estados Unidos.

Por Daniel López Pacha

Protagonizada por Gael García Bernal (Saúl Armendáriz / Cassandro), Roberta Colindrez (entrenadora Sabrina), Perla De La Rosa (Yocasta), Joaquín Cosío (Lorenzo), Raúl Castillo (Gerardo / El Comandante), El Hijo del Santo (él mismo) y Bad Bunny (Felipe).

Sinopsis

Saúl Armendáriz, un apasionado luchador gay originario de El Paso, experimenta un meteórico ascenso a la fama internacional al dar vida al icónico personaje de Cassandro, conocido como el “Liberace de la Lucha Libre”. En este proceso, no solamente revoluciona el convencionalmente masculino universo de la lucha libre, sino que también transforma su propia existencia.

En esta obra, el director honra con admiración el innovador legado surgido de una de las exportaciones más emblemáticas de México: la lucha libre. No obstante, a pesar de la asombrosa extravagancia de sus protagonistas, esta narrativa deportiva, sorprendentemente, conserva un encanto genuinamente clásico.

Centrada en la exploración de la identidad, “Cassandro” apenas araña la superficie de la vida de Saúl. A pesar de la devoción de su cariñosa madre, que desde el principio lo alienta a encontrar un compañero, surgen tensiones cuando más tarde ella lo responsabiliza por distanciarse de su padre. Lamentablemente, estas discrepancias nunca se abordan abiertamente, dejando un apoyo vacilante en el aire.

Además, se toca de manera implícita el tema de la identidad de Saúl, un mexicoamericano originario de El Paso, Texas, quien viaja a México en busca de su verdadero yo. Saúl se siente atrapado en una especie de limbo cultural, como un “ni de aquí, ni de allá”, luchando por encontrar su lugar en ambas culturas y anhelando ser aceptado por cualquiera de los lados.

Williams profundiza en el impacto significativo que tuvo en la vida de Saúl el hecho de revelar su homosexualidad en un entorno deportivo que, en aquel momento, no era particularmente tolerante, especialmente en un deporte con un fuerte sesgo masculino, donde los fanáticos a menudo lanzaban comentarios homofóbicos hacia él. Siguiendo el ejemplo de Cassandro, Saúl decide abrazar y potenciar su feminidad, incluyendo su vestimenta y maquillaje. En un sentido tanto literal como simbólico, decide “quitarse la máscara” del luchador tradicional y adoptar un estilo extravagante, asumiendo el papel de un luchador “exótico”. Sin embargo, su mensaje es claro: no está allí únicamente para entretener, está allí para ganar.

Haciendo uso de las técnicas y entrenamiento de Sabrina, Saúl es capaz de enfrentar a oponentes más grandes y machistas, convirtiendo su actuación en una declaración poderosa, equiparable a la de un superhéroe que se pone una capa y delineador de ojos para adentrarse en el cuadrilátero. Puede alcanzar la victoria y dejar de ser el blanco de burlas. Incluso en los casos en que no logra ganar, Cassandro ofrece al público un espectáculo tan impresionante que, en lugar de apoyar al héroe enmascarado contra el que lucha, animan a Saúl en su lugar.

A pesar de que “Cassandro” no logra alzarse como campeón, la dirección de Williams y su talentoso elenco logran brindar un espectáculo que resulta lo suficientemente atractivo para mantener el interés del público. La actuación de García Bernal destaca por su seriedad y profundidad, mientras que actores secundarios como Colindrez y Castillo aportan una dosis importante de tensión y emoción a las situaciones que transcurren fuera del cuadrilátero.

Las secuencias de lucha libre, meticulosamente coreografiadas, se presentan como un verdadero deleite visual. Desde emocionantes acrobacias en el aire hasta confrontaciones llenas de dramatismo, estas escenas capturan magistralmente la esencia de la lucha libre y su naturaleza teatral. La película logra con destreza equilibrar el espectáculo con los momentos íntimos que arrojan luz sobre la humanidad de los luchadores.

Williams y el director de fotografía Matias Penachino destacan al dotar a la película de un enfoque creativo. Esto se evidencia en escenas como el montaje de entrenamiento en el patio trasero, que añade un toque visualmente atractivo a la narrativa. Asimismo, la puesta en escena de una escena emocional se asemeja a una pintura al óleo, dotándola de una estética única y evocadora. Además, el cambio de perspectiva de la cámara hacia el final de la película contribuye a que la batalla nacional de Cassandro se sienta como un auténtico evento deportivo en vivo, aumentando la inmersión del espectador.

Conclusión

El ritmo de la película es cautivador, con momentos de tensión y reflexión cuidadosamente distribuidos junto con la banda sonora que aporta una dimensión adicional a la trama, enriqueciendo la experiencia narrativa. Williams logra establecer una conexión personal entre el público y Cassandro, garantizando que el impacto emocional de la historia sea siempre relevante.

Disponible en Prime Video

Calificación: Muy buena

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