El cuerpo: Un thriller italiano que sorprende por su inteligencia narrativa
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Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. Una de las ventajas de ver cine o series en plataformas de streaming es que podemos comenzar un contenido y, si no nos gusta, abandonarlo sin más. Esto suele suceder cuando navegamos por el catálogo y nos topamos con alguna producción que llama nuestra atención, aunque sin demasiadas expectativas. Recientemente, hurgando en HBO Max, encontré el filme italiano El cuerpo (Il Corpo 2024), de Vincenzo Alfieri, y decidí verlo pensando que me encontraría con otro “bodrio” repleto de escenas de sexo y poco contenido. La verdad es que me equivoqué.
Por César Arturo Humberto Heil
El cuerpo es un sólido thriller con un guion sumamente ingenioso, en el que todo gira en torno a la desaparición del cadáver de Rebecca Zuin (Claudia Gerini), una importante empresaria farmacéutica que aparentemente falleció de un ataque cardíaco y dejó a su joven esposo, Bruno Forlan (Andrea Di Luigi), como único heredero de la compañía.
El inspector Cosser (Giuseppe Battiston) y su compañero Mancini (Andrea Sartoretti) son asignados al caso e inician una investigación para descubrir qué fue lo que realmente sucedió con el cuerpo de Zuin.
Contar más sería privar al espectador de lo mejor que tiene el filme: los constantes giros argumentales que propone el guion y que convierten a El cuerpo en una experiencia realmente atrapante.
Un juego constante de sospechas
La película está estructurada mediante un montaje alternado que va del pasado al presente, recurso que permite comprender cómo era la relación entre Bruno y Rebecca. Ella aparece retratada como una mujer manipuladora, acostumbrada a realizar bromas pesadas y juegos psicológicos crueles. Un claro ejemplo ocurre durante la boda, cuando Rebecca, antes de dar el “sí”, finge arrepentirse solo para luego revelar que se trataba de una broma. En otra escena, incluso llega a poner en peligro la vida de Bruno en una pileta.
Bruno detesta a Rebecca y rápidamente se convierte en el principal sospechoso de la desaparición de su cuerpo, sobre todo cuando descubrimos que mantiene una relación paralela con Diana (Amanda Campana), una mujer mucho más joven que su esposa.
A diferencia de muchas producciones recientes de streaming que utilizan las escenas de sexo como mero recurso provocador, El cuerpo las incorpora de manera funcional al relato. Los encuentros íntimos entre los personajes no están puestos únicamente para llamar la atención del espectador, sino que sirven para evidenciar las relaciones de poder, la manipulación emocional y el deseo que atraviesa a los protagonistas. En ese sentido, el filme logra que estas escenas contribuyan a la construcción dramática y al clima de tensión constante que domina la historia.
El gran mérito de Vincenzo Alfieri y su coguionista Giuseppe Stasi está en la manera en que administran la información. El guion nunca revela más de lo necesario y juega constantemente con las percepciones del espectador, llevándolo de una hipótesis a otra. En ese sentido, El cuerpo funciona como esos thrillers clásicos de misterio en los que todos parecen ocultar algo y cada nueva revelación modifica por completo lo que creíamos saber.
Una atmósfera opresiva y grandes actuaciones

También resulta interesante la forma en que el filme construye una atmósfera opresiva y nocturna, apoyándose en una fotografía fría y en escenarios que parecen sacados de una pesadilla. La morgue, los laboratorios farmacéuticos y la enorme mansión de Rebecca transmiten una constante sensación de incomodidad. Alfieri apuesta por una puesta en escena elegante, cercana por momentos al thriller psicológico de David Fincher, especialmente en la manera en que retrata las relaciones tóxicas y los juegos de manipulación entre sus personajes.
A esto se suma el gran trabajo de Giuseppe Battiston como el inspector Cosser, probablemente el personaje más humano de toda la historia. Lejos de ser el típico detective brillante e infalible, Cosser es un hombre emocionalmente destruido, marcado por la pérdida de su esposa y obsesionado con encontrar la verdad. Battiston logra dotarlo de cansancio, ironía y sensibilidad, convirtiéndolo en el verdadero ancla emocional del relato.
Si bien algunas situaciones pueden resultar algo exageradas o poco creíbles, especialmente en su tramo final, El cuerpo entiende perfectamente que lo importante no es el realismo absoluto, sino mantener la tensión y el misterio. Y en eso cumple con creces. El filme logra atrapar al espectador desde el primer minuto y mantiene el interés gracias a un ritmo narrativo dinámico y a una sucesión constante de giros de trama, siendo su giro final el más impactante.
Además, es imposible no mencionar que se trata de un remake del thriller español El cuerpo (2012) de Oriol Paulo, una película que ya contaba con una premisa sumamente efectiva. Sin embargo, Alfieri no se limita a copiar plano por plano el original, sino que introduce modificaciones en los personajes y en los conflictos emocionales para otorgarle una identidad propia a esta versión italiana.
Conclusión

El cuerpo termina siendo mucho más que el típico thriller “de plataforma”. Se trata de una película inteligente, entretenida y plenamente consciente de las reglas del género, capaz de sorprender incluso cuando creemos haber descubierto hacia dónde se dirige la historia. Una grata sorpresa dentro del catálogo de HBO Max y una demostración de que el cine de género italiano todavía puede ofrecer productos sólidos, elegantes y atrapantes.
Disponible: HBO Max
