Roald Dahl según la mirada de Wes Anderson
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Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. La sociedad creativa entre el escritor británico Roald Dahl (1916-1990) y el director de cine estadounidense Wes Anderson parece ser la conjunción perfecta. Es que la imaginación desbordante del escritor de raíces noruegas, su estilo subversivo, su irreverente humor y la utilización de niños en sus relatos, es el marco perfecto para que el talentoso director de Los excéntricos Tenenbaums (2001) desarrolle al máximo sus capacidades creativas y se reafirme como uno de los realizadores actuales más innovadores y personales.
Por César Arturo Humberto Heil
Anderson ya había incursionado en la literatura del autor al adaptar la novela infantil El fantástico señor zorro (2009) y lo hizo con excelentes resultados creativos siendo muy aplaudido por la crítica.
Este 2023 y aprovechando las posibilidades de visibilidad que da crear contenidos para las plataformas de streaming, Anderson lanzó en Netflix una serie de adaptaciones de cuentos del autor de Charlie y la fábrica de chocolates en formato cortometraje y mediometraje con resultados realmente sorprendentes.
La propuesta se compone de 3 cortometrajes de 17 minutos cada uno y un mediometraje de 39 minutos. Veneno, El desratizador, El cisne y La maravillosa historia de Henry Sugar. Cada uno es individual y se pueden ver por separados, aunque alberguen algunos personajes en común.
En mi caso, el primero que vi fue el cortometraje Veneno, una historia en la que Harry (Benedict Cumberbatch) permanece inmovilizado en su cama durante horas porque dice tener una serpiente extremadamente venenosa durmiendo sobre su estómago y debajo de las sábanas. Con la ayuda de Woods (Dev Patel) y el doctor Ganderbai (Ben Kingsley) intentarán evitar que la serpiente lo termine mordiendo. El cortometraje se presenta como una interesante exploración sobre el miedo y sobre las fobias.
En cuanto a la narrativa utilizada por Anderson voy a referirme en un párrafo aparte, ya que las cuatro obras trabajan sobre la misma idea, aunque con algunas variantes.
El segundo elegido fue El desratizador, un cortometraje que narra la llegada a una granja de El hombre rata (Ralph Fiennes) un extraño exterminador de plagas que es llamado para que elimine las ratas de la propiedad del señor Claud (Rupert Friend).

El corto es el más perturbador de todos. No solo por la siniestra morfología del hombre rata, sino por los espantosos métodos de eliminación que se mencionan. De esta manera se aborda el tema de la crueldad humana con un claro mensaje sobre el maltrato animal y sobre el desprecio hacia ciertas especies, como en este caso las ratas.
En tercer lugar, opté por El cisne. El cortometraje cuenta la historia de un grupo de niños que se dedican a maltratar de manera violenta y hostil y a punta de escopeta a otro niño. Un cortometraje también bastante perturbador que nos habla sobre el acoso infantil y el maltrato animal. En el elenco se destacan Ralph Fiennes y Rupert Friend.
Dejé para lo último el mediometraje de 39 minutos La increíble historia de Henry Sugar. Es una obra surrealista sobre un timador llamado Henry Sugar que, por casualidad, descubre en una biblioteca un cuaderno de notas escrito por el doctor Chatterjee (Dev Patel). Allí, el doctor presenta el caso de Imdad Khan (Ben Kingsley) un artista de circo que puede ver sin la necesidad de utilizar sus ojos. Sugar, obsesionado con poder ganar dinero en el juego de cartas del casino, decide aprender la técnica.

El mediometraje aborda temas como la necesidad del éxito, la codicia y la trascendencia humana.
Literatura y teatro filmado
En lo visual, Wes Anderson deslumbra con su osadía creativa, su impronta teatral, el uso de los colores y su capacidad para la utilización de diferentes recursos narrativos. A lo largo de todos los cortometrajes y el mediometraje asistimos a un festín de distintas técnicas que van desde la maquetería y escenografía utilizada en el teatro, la animación stop motion y la narración cinematográfica.
En cuanto a lo estrictamente narrativo, Anderson apela a una mezcla entre el cuento leído e interpretado, pero totalmente fuera de toda regla de cualquier adaptación literaria al cine. El resultado que logra es sorprendente.
La figura del narrador como un personaje externo y la inclusión de Ralph Fiennes representando a Roald Dahl, son verdaderos hallazgos.

La ruptura de la cuarta pared, tal cual lo hiciera Bertolt Bretcht, es otro artilugio con el que Anderson se luce y demuestra que es capaz de realizar una completa reescritura de la literatura, el teatro y el cine.
Con narradores que cambian durante el relato, actores que interpretan a otros personajes, parlamentos expuestos directamente a cámara y situaciones que el espectador debe imaginarse, tal cual como lo haría leyendo una novela, la serie de cuentos de Roald Dahl imaginada por Anderson es una verdadera maravilla. Quizá algo incalificable, ya que esa conjunción de artes hace difícil encasillarla, pero eso es lo que hace que La maravillosa historia de Henry Sugar y otros cuentos, sea una obra insuperable en la carrera del director y diría en el mundo de la industria audiovisual.
Conclusión
La maravillosa historia de Henry Sugar y otros cuentos es una experiencia única que todo amante de la literatura, el cine y el teatro debe ver. Su estilo ecléctico y audaz puede que no sea para cualquiera, pero merece que le den una oportunidad. Estoy seguro de que van a quedar completamente sorprendidos ante tanto talento y creatividad junta.
Disponible: Netflix
Calificación: Excelente
