El Maravilloso Mago de Oz: Una segunda oportunidad
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Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. Cuantas veces nos encontramos pidiendo una segunda chance? Sobre eso trata El Maravilloso Mago de Oz (parte 1), nueva entrega orientada a todo público sobre este clásico reconocido por generaciones que nos invita a un mundo de fantasía donde los paisajes de día son bellos, y de noche son tétricos. Pero no tanto si uno goza de inconsciencia, inocencia, espíritu aventurero y además está acompañado de un buen equipo de inconscientes.
Por Lucas Zapata
Todo empieza con una niña y sus padres, que con el afán de vivir una aventura familiar con forma de escapada, intentando salir de la vida cotidiana, le muestran a Dorothy que hay otras alternativas por fuera del celular.
Tenemos a Dorothy, una hija de unos diez años que busca la forma de torcer los límites que le imponen sus padres. Y en paralelo, hay un mundo fantástico donde lo que es sano tiene mucho color y lo que es malo se ve oscuro.
No todo es dentro de Hollywood
Escrita por Alexander Volkov y dirigida por Igor Voloshin, la película ofrece un cruce entre ambos mundos, que se desconocen entre sí, pero se ven obligados a convivir debido a un hecho que rompe el equilibrio Y en un accidente, nuestra protagonista vivirá un viaje con unas cuantas revelaciones.
En su camino, en parte gracias a conveniencias de la trama, la niña descubre que el mundo no siempre es un viaje de placer con un celular en mano. Sino que existe la malicia, el peligro en diferentes versiones y la búsqueda de redención.
Por la forma de contar la historia, el espectador puede advertir que esta producción está por fuera de las películas de Hollywood.
El universo oscuro de la villana se parece a los mundos que los villanos tenían en los 80 y los 90, donde había mucha maldad porque si, y nada de piedad. Los esbirros de la bruja malvada mezclan maldad, comedia y un parecido a Willem Defoe.

La figura del Mago de Oz genera respeto, curiosidad y temor.
La historia hace foco por momentos en ver el mundo que nos rodea con ojos de niño, como las películas de Spielberg pero con un director europeo. Hay un punto importante allí. Cuando somos niños, no tenemos mucha noción del peligro, y tendemos a desobedecer las normas que nos enseñan o imponen nuestros padres. Hay una recompensa en esa desobediencia, pero primero debemos atravesar algunas pruebas.
La amistad y la sensibilidad son dos puntos que esta producción busca contar. El juego de los opuestos complementarios, es ese chiste de la vida en el que terminamos siendo amigos de gente con la que en el principio no tenemos nada que ver.
Los momentos atrapantes de la película no son tantos, pero merecen ser vistos en el cine. En esa pantalla gigante, más todavía si el plan es con niños. Amerita butaca y pochoclo.
La búsqueda de una segunda oportunidad nos atraviesa a todas las personas, cómo y dónde la buscamos a veces hace la diferencia entre conseguirla o no. Si el espectador se deja llevar por esta linda historia, se sentirá identificado en más de una ocasión. Los personajes del lado lindo les resultarán adorables. Aunque puede que en algún tramo se enojen con la pequeña Dorothy, pero tranquilo, todo está hecho para que los enojos se pasen rápido.

Si a usted le gustan los paisajes europeos, después de ver esta cinta quedará más encantado todavía.
En El Maravilloso Mago de Oz no espere grandes similitudes con la historia original de la década del 30. Vaya dispuesto a sorprenderse. Y a abrir la mente y el corazón para otra versión.
Ahí esta el mayor logro de la peli, uno puede estar todo el tiempo esperando que llegue algo que quizás no llega. Y al mismo tiempo tomará conciencia de lo necesario que resulta tener una segunda oportunidad.
Disponible: En cines
