Trainwreck: Balloon Boy
2 minutos de lectura
Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. Sé que es raro verme hablar sobre documentales, pero cuando leí la sinopsis de este proyecto de Netflix, me llamó la atención de forma inmediata. Sigan leyendo para conocer más de esta bizarreada llamada Trainwreck: Balloon Boy dirigida por Gillian Pachter.
Por Jorge Marchisio
Se nos presenta a la familia Heene, cuyos cabecillas (mamá y papá) gustan de hacer experimentos junto con sus hijos. Un día, tras lanzar un platillo volador casero, caen en cuenta que su hijo menor no estaba, y que seguramente se encontraba dentro de dicho artilugio. Los eventos que siguen son una mezcla de circo mediático, necesidad de llamar la atención y negligencia paterna.
Con una duración de casi cincuenta y cinco minutos, este documental pasa por diferentes estadios, y nos manipula a los espectadores de forma magistral. Primero porque se nos presenta a la familia protagonista como super cancheros y buena onda, para pasar a ser tremendos negligentes, y por último, unos estafadores que solo buscaron quince minutos de fama con una no noticia. Y en el medio, la policía local lidiando con ellos.
Y es que si, denunciar la desaparición de alguien, para luego enterarse lo que nos cuenta este documental, es el claro ejemplo de la no noticia. Esto se da cuando se vende algo como una primicia, cuando en realidad no sucedió nada, y solo fue una vendida de humo. Así que es bastante comprensible el enojo de los medios y la policía para con los Heene.
Lo que si el documental, no indaga mucho más allá del tema del ovni casero. Por varios tramos se nos deja en claro que los Heene gustan de hacer inventos en los que participan sus hijos; pero jamás se plantea la idea que si de verdad los mismos corrían algún peligro en dichos eventos; porque si de verdad un chico se mete en un ovni casero que va a estar a cientos de metros del piso ¿Cómo que los servicios de cuidados de menores deberían intervenir no?

Y ahí creo que viene el problema de Trainwreck: Balloon Boy, de que peca de ser poco ambiciosa. Se podría haber hecho un estudio a fondo de los Heene, como era su funcionamiento interno y la relación con sus vecinos; pero no, todo se centra en un solo incidente y ya.
Trainwreck: Balloon Boy es un documental recomendable. Si bien desperdicia su enorme potencial, lo que se no muestran es lo suficientemente bizarro como para terminar enganchando. Eso y su corta duración, eso es muy muy importante.
Disponible: Netflix
