Revista de Cine – Revista Sincericidio

Revista de cine, y entretenimiento. – Noticias de cine, entrevistas del mundo del cine y VOD, festivales de Cine, estrenos.

Primate: Terror animal en clave slasher

5 minutos de lectura
Primate

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. Primate, película estadounidense de terror natural de 2026, está dirigida y coescrita por Johannes Roberts junto a Ernest Riera. Laa fotografía fue de Stephen Murphy, la música de Adrian Johnston, la edición de Peter Gvozdas. La película se filmó en Hawái, la fotografía principal comenzó en septiembre de 2024 y el rodaje terminó en noviembre del mismo año.

Por Daniel López Pacha

Reparto

Johnny Sequoyah (Lucy), Jessica Alexander (Hannah), Troy Kotsur (Adam), Victoria Wyant (Kate), Gia Hunter (Erin), Benjamin Cheng (Nick), Charlie Mann (Drew), Tienne Simon (Brad), Miguel Torres Umba (Ben), Nick Romano (oficial policial).

Sinopsis

Al volver de clases, Lucy encuentra su casa envuelta en un clima extraño: su familia se prepara para una celebración improvisada junto a Ben, el chimpancé que siempre fue parte del hogar. Lo que comienza como una tarde despreocupada alrededor de la piscina se transforma en una pesadilla cuando Ben muestra un comportamiento alarmante y violento. Atrapados y sin posibilidad de huir, Lucy y sus amigos se refugian en el área de la piscina, obligados a pensar rápidamente cómo resistir la noche y mantenerse con vida.

Un escenario paradisíaco con un vínculo poco común

Ambientada en el exuberante paisaje de Hawái, la historia se centra en Ben, un chimpancé extraordinariamente inteligente que fue parte de un experimento lingüístico llevado a cabo por un profesor universitario. Lejos de ser tratado como un simple sujeto de estudio, Ben creció en un recinto cercano a la casa del académico, integrándose a la dinámica familiar de una manera singular.

Tras la muerte del profesor a causa del cáncer, la presencia de Ben continúa siendo esencial para la familia. El chimpancé no solo representa un legado afectivo, sino también un nexo emocional que mantiene unidos a quienes habitan la casa frente al acantilado. Esa convivencia, marcada por la costumbre y el cariño, establece una base sólida para el desarrollo del relato.

Dentro de ese núcleo familiar se encuentra Lucy, una joven universitaria que intenta reconectar con su entorno luego de la pérdida de su madre. Junto a ella conviven su hermana menor Erin, cuya personalidad refleja tensiones no resueltas, y Adam, el padre, un escritor introspectivo que enfrenta sus propias preocupaciones.

Este delicado equilibrio emocional se presenta con sensibilidad, permitiendo que el espectador comprenda a los personajes antes de que la historia avance hacia terrenos más intensos. El vínculo entre humanos y primate se muestra cercano, casi entrañable, reforzando el impacto de los acontecimientos posteriores.

Suspenso directo y respeto por las reglas del género

Primate

Primate se apoya en una premisa clara y efectiva: un thriller de supervivencia que traslada el terror a un entorno luminoso y tropical. Sin aspirar a lecturas alegóricas profundas, el relato opta por abrazar con convicción las bases del slasher clásico, priorizando el ritmo, la tensión y el entretenimiento.

El director construye el suspenso de manera progresiva, utilizando el aislamiento geográfico como un recurso narrativo clave. La amenaza se percibe constante, y cada escena está diseñada para sostener la atención del espectador, manteniendo un pulso firme y una sensación de peligro creciente.

Uno de los espacios más significativos es la piscina familiar, ubicada al borde del acantilado. Allí, los personajes encuentran un refugio precario que se convierte en el centro de la acción. El agua funciona como una barrera física y simbólica, transformando el lugar en un escenario tan atractivo como inquietante.

La tensión se intensifica gracias a una puesta en escena eficaz, donde la paciencia del antagonista y la vulnerabilidad de los personajes generan momentos de verdadero nerviosismo. El suspenso no depende únicamente del impacto visual, sino también del manejo del silencio y la espera.

Interpretaciones sólidas y decisiones creativas acertadas

Primate

El elenco aporta solidez y carisma al conjunto, destacándose especialmente la participación de Troy Kotsur en el papel de Adam. Su presencia suma profundidad emocional y autenticidad, demostrando una notable versatilidad dentro del género de terror.

Primate aprovecha de forma inteligente la perspectiva sensorial del personaje, incorporando secuencias donde el sonido —o su ausencia— se convierte en un recurso narrativo fundamental. Estas decisiones enriquecen la experiencia y aportan variedad al lenguaje audiovisual.

Otro aspecto destacable es el trabajo físico de Miguel Torres Umba detrás del personaje de Ben. En una época dominada por efectos digitales, la elección de recurrir a efectos prácticos y actuación corporal aporta una textura más tangible y visceral al antagonista.

La transformación del chimpancé, desde una figura cercana y casi doméstica hasta una presencia amenazante, resulta creíble y efectiva. Este enfoque creativo refuerza la identidad de la película y le otorga un carácter distintivo dentro del subgénero del terror animal.

Un entretenimiento efectivo que sabe lo que ofrece

Primate

La dirección demuestra un claro entendimiento del tipo de historia que quiere contar. Lejos de tomarse demasiado en serio, la película encuentra fuerza en su capacidad para divertirse con una premisa poco convencional, sin perder coherencia ni ritmo.

La música, con guiños al terror de los años 80 (como lo fue en su momento Cujo), acompaña con acierto las escenas más intensas y aporta una capa adicional de identidad. Este detalle contribuye a consolidar la atmósfera y a reforzar el tono general de la propuesta.

En un contexto donde el cine de terror busca constantemente reinventarse, esta producción apuesta por una ejecución sólida antes que por la innovación forzada. El resultado es una experiencia directa, intensa y satisfactoria para los seguidores del género.

La violencia, presentada sin ambigüedades, cumple con las expectativas del slasher clásico y refuerza el impacto de las escenas clave, sin caer en excesos innecesarios ni distracciones narrativas.

Conclusión

Primate es una película que entiende perfectamente sus propias reglas y las ejecuta con precisión. Con un escenario atractivo, interpretaciones comprometidas y una dirección segura, ofrece un thriller entretenido que mantiene la tensión de principio a fin. Sin aspirar a revolucionar el género, cumple con creces su objetivo: brindar una experiencia intensa, bien construida y disfrutable para los amantes del terror.

Disponible: En cines

Más historias

Cumbres Borrascosas 3 minutos de lectura
El sonido de la muerte 4 minutos de lectura
Rabbit Trap 4 minutos de lectura

Puede que te hayas perdido

Lector Omnisciente: La Profecía 3 minutos de lectura
Cumbres Borrascosas 3 minutos de lectura
El sonido de la muerte 4 minutos de lectura
Rabbit Trap 4 minutos de lectura