Landman: segunda temporada
2 minutos de lectura
Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. El multiverso de Taylor Sheridan sigue y sigue, y ahora una de sus series menos conocidas, termina su temporada. Estamos hablando de Landman: segunda temporada, que, tras diez episodios, deja un sabor agridulce. Pero veamos si vale la pena seguirla viendo o no; o incluso peor, si da para una tercera iteración.
Por Jorge Marchisio
Retomamos la situación de la compañía petrolera tras la muerte de Monty. Ahora Tommy intenta mantenerla a flote, mientras Cami, parece querer jugar a la empresaria sin saber nada del negocio, mientras hace tratos con el peligroso Galino. Mientras los hijos de Tommy empiezan la universidad y Cooper el camino hacia el matrimonio, respectivamente.
Voy a ser honesto, como siempre, y es que me costó bastante terminar esta temporada. Antes que alguien me acuse de que no me gustan los dramas, pues espérense a leer mi reseña de Hamnet. Pero es que esta temporada fue tan obvia y básica, y, sobre todo, repetitiva, que terminó por poner a prueba mi paciencia.
Esto lo digo porque parece que el patrón de la serie es el diabolus ex machina. Este término se usa para cuando, contrario a que los protagonistas tengan la suerte del guión a su favor, es cuando tienen toda la mala suerte posible y parece que los orinaron un zoológico entero. Y esto se nota en especial en el tramo final, cuando cualquiera de los personajes que imaginamos, logra algo de felicidad, para luego terminar mucho peor que antes.
Pero creo que lo que más me fastidió de Landman: segunda temporada, fue lo edulcorada y moralina que es. Imagínense una serie antigua donde todos los episodios terminaban con una reflexión final para que el espectador tome conciencia de cómo mejorar. Bueno, agarren eso y llévenlo a la enésima potencia, y ahí van a tener el final de la mayoría de los episodios de Landman.

Pero hablemos de lo que, sí es bueno, y son las actuaciones. Todos siguen en su nivel, e incluso, ahora por fin podemos tener más tiempo en pantalla a Demi Moore y Andy Garcia, a quienes apenas pudimos ver con anterioridad. Incluso la sumatoria de Sam Elliot suma bastantes puntos, en un papel que, si se siente emotivo, y no puesto para seguirle sumando moralina al asunto.
Como dije al inicio, sin ser mala, Landman: segunda temporada pone a prueba al espectador varias veces. En lo personal, si hay una tercera temporada, la voy a ver, pero con resguardos, y si veo que caen en las mismas ñañas que esta vez, pues será hora de empezar a soltarle un poco la mano a Taylor Sheridan.
Disponible: Paramount+
