Pepita La Pistolera: Feminismo Western
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Bienvenidos a una nueva nota de Revista Sincericidio. De la gran Lucia Puenzo, el film Pepita La Pistolera protagonizado por Luisana Lopilato mantiene al espectador en una trama de violencia, corrupción y prostitución, en la que la lucha femenina sirve como motor de una acción y venganza visceral. Una película para feministas y no feministas.
Por Gaston Oliver
Ambientada en una Mar del Plata de 1985, narra el ascenso de Margarita Di Tullio, una trabajadora sexual embarazada, en los suburbios del crimen argentino. Margarita se hizo famosa y delincuente al mismo tiempo que causó una revolución en el negocio de la prostitución cuando rescató y empoderó a mujeres víctimas de violentos proxenetas.
El film se caracteriza por una estética de luces rojizas, a lo Gaspar Noe, donde la violencia se presenta como coprotagonista en todo momento. Lucia Puenzo no derrapa en mostrar una violencia excesiva ni fantasiosa, sino lo justo y necesario para contar la visceralidad de las calles ochentosas de Mar del Plata. Una fotografía hermosamente lujuriosa y con la música de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, el ascenso de Margarita Di Tullio representa de forma heroica el rubro de las trabajadoras sexuales de esos años corruptos por políticos que rechinaban cual cerdos en la granja de Orwell.
Cabe destacar el gran trabajo del elenco; Claudio Tolcachir, Alberto Ajaka, Charo López, Marcelo Subiotto, Camila Peralta, Esteban Bigliardi, entre otros. Así como la actriz pornográfica y trabajadora sexual feminista, Maria Riot, quien protagonizo grandes producciones con la directora de Cine porno feminista, Erika Lust. Como todo alpinista, la película comienza con un ritmo que cuesta subir, pero que luego de unos minutos entra en calor para mostrar todas las injusticias y violencia mafiosa que sufrían las mujeres de la noche marplatense.
Hay un notable cambio en la dirección de Lucía Puenzo, que a diferencia de XXY, Wakolda, o Los Impactados, Pepita La Pistolera es un thriller acertado. Ojo; las otras son excelentes films también, pero acá ya no hay lugar para ritmos lentos y contemplativos. Es la tensión que progresivamente va tomando al espectador y llevándolo hacia un final, y específicamente plano, reconfortante.

Claramente es una pelicula feminista de la vieja escuela. Una historia sobre mujeres que deciden tomar las riendas sin estúpidos pseudofeminismos donde ven violencia donde no la hay. Pues, acá si la hay. Una violencia marcada por un sistema machista y misógino. Una violencia que desemboca en una prostituta capaz de todo por salvar a sus compañeras.
Disponible: En cines
