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Directores Controvertidos | Hoy: Tinto Brass.

13 minutos de lectura

Por Daniel López Pacha.

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio.

“Los verdaderos pervertidos son aquellos que reprimen sus instintos sexuales en lugar de vivirlos libremente”.

Tinto Brass

Sabemos que dentro del mundo de la cinematografía se encuentran muchos géneros, uno de los cuales son las películas para adultos, estas ocupan un lugar llamémosle  diferente. En estas películas se encuentran los amantes de este cine que gozan viendo bellas escenas de cama filmadas groseramente. Una de ellas son las películas pornográficas y otras que comúnmente son llamadas películas eróticas clásicas, que  brindan al espectador el deseo de soñar despierto con las relaciones sexuales. Uno de los encargados de mostrar el cine erótico clásico  es el famoso Tinto Brass, director de cine, guionista, productor, editor y actor.

Pero quien es realmente Tinto Brass:

Giovanni Tinto Brass, director de cine italiano, nacido en Milán el 26 de Marzo de 1933. Se inició en cine como colaborador directo de la Cinémathèque Française y como  ayudante de Joris Ivens, Alberto Cavalcanti y Roberto Rossellini, todo durante los años 60 y 70 comienza sus obras con un estilo principalmente personal y vanguardista, que lo llevaría en los años 80 a realizar un cine centrado en la provocación, introduciéndose de lleno en la pornografía y el esteticismo. Encantado con el erotismo, a partir de los años 90 Brass desiste de continuar con las temáticas que había desarrollado anteriormente, y se dedica, particularmente en filmar numerosas obras intimistas, la cual se caracterizó en una fotografía más veloz y plena de travellings, con un montaje rápido y con guiones humorísticos y desconcertantes. Tinto Brass fue apodado “Tintoretto” por su abuelo, por lo que decidió usar “Tinto” como nombre artístico. Tinto Brass se casó en 1957 con Carla Cipriani (“Tinta”), la pareja tuvo una hija, Beatrice, y un hijo, Bonifacio.

En sus inicios Tinto Brass fue considerado un director prometedor, experimental y vanguardista, su primera película “Chi lavora è perduto”, obtuvo muy buenas y favorables criticas después de su proyección en el Festival de Cine de Venecia en 1963. Luego en 1964 el escritor Umberto Eco le encargó la realización de dos cortometrajes que experimentaría con un lenguaje visual para la 13 Trienal de Milán: Tempo Libero y Tempo Lavorativo. Entre 1960 y principios de 1970, Brass dirigió películas de distintos géneros, como el western “El Yankee” o el crimen policíaco con “Col cuore in gola”, todos ellos utilizando un estilo de edición y cámara muy experimental.​ En el año 1968, Paramount Pictures le ofreció a Tinto Brass la tarea de dirigir “La naranja mecánica”, pero no sucedió por los conflictos de programación que tenía Tinto Brass.​ Su primera etapa como cineasta ha sido descrita como “rebelde, anárquica y experimental”.

En sus primeras películas se puede ver un estilo impresionista, que tienden a no mostrar paisajes inmensos, sino fragmentos del escenario, con personajes y objetos periféricos a través del acercamiento, de esta forma el espectador podría ver los eventos si estuviera realmente presente. Esto le fue dando a sus películas un ritmo extraordinariamente rápido. A menudo usa un método de disparo multicam con no menos tres cámaras funcionando a la vez, cada una enfocada en una situación diferente.

La película “L’urlo” fue presentada en competencia oficial en el Festival de Cine de Berlín en 1970. La película “La vacanza”, con Vanessa Redgrave y Franco Nero, obtuvo el premio de los críticos cinematográficos a la mejor película italiana en el Festival de Cine de Venecia de 1971. Luego en 1972, Brass fue nombrado miembro del jurado en la 22 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín.

Ya a mediados de la década de los 70 el director Tinto Brass deja de lado su cine comprometido con la realidad social y política de su país y rueda “Salon Kitty” (1975) su primer film “erótico”.

La película, se basa en la novela homónima de Peter Norden, que relata la historia del lujoso prostíbulo berlinés durante los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial y cómo la SS de Hitler lo convierte en un centro de espionaje, sustituyen prostitutas polacas por espías alemanas para obtener información de dignatarios extranjeros, hombres de negocios y oficiales alemanes.

En esta película se comienza a distinguir los ingredientes que a partir de ahora predominarán en la filmografía de Tinto Brass. Donde el tratamiento impresionista de las imágenes, permitirá al espectador sentirse como un voyeur que observa por el ojo de una cerradura o que entra en una escena intima sin ser visto.

SALON KITTY

Es una de las películas más populares del erotómano Tinto Brass, este director italiano luego regresaría con esta mezcla entre erotismo e Historia en otro título como “Calígula”, que sucedería en la Antigua Roma.

Este último con momentos pornográficos censurados en algunos países que ya comentaré.

“Salón Kitty”, al mejor estilo de la previa “Ilsa, la loba de las SS” u otras muchas más del contexto, es un nazisplotation dramático muy conocida pero mediocre, que contiene una trama floja, con algún toque paródico, canciones insulsas y unos cuantos rostros conocidos en su reparto, Helmut Berger, pareja del director italiano Luchino Visconti o Ingrid Thulin, actriz preferida de Ingmar Bergman.

Sinopsis: Meses después del inicio de la Segunda Guerra Mundial, los servicios de inteligencia de las SS se apodera del más lujoso prostíbulo de Berlín, el Salon Kitty, para utilizarlo como centro de espionaje para arrancar confidencias a dignatarios extranjeros, hombres de negocios y oficiales alemanes.

El arribista Helmut Wallenberg (Helmut Berger) dirige el establecimiento desde la sombra, haciendo la selección de las agentes prostitutas. Estas realizan su misión sin contratiempos hasta que una de ellas, Margherita (Teresa Ann Savoy), se enamora de un capitán de la Luftwaffe hostil a Hitler.

Desde “Salón Kitty” de 1975, los espejos juegan un papel importante en el diseño del decorado. A veces incluso llega a comenzar una escena con un plano de espejo, luego se dirige a la acción que se refleja y le da una sensación de desorientación. Sus películas eróticas, especialmente “La llave”, “Miranda” y “Todas lo hacen”, a menudo acentúan aspectos de la anatomía femenina como las nalgas protuberantes y el vello púbico y de las axilas.

CALIGULA

Cuatro años después del estreno de “Salon Kitty”, Brass filma “Calígula” (1979), una reconstrucción histórica y erótica de la vida del tercer emperador romano, Cayo Julio César Augusto Germánico. La película protagonizada por Peter O‘Toole, Helen Mirren y Malcolm McDowell, se convierte en la cinta más polémica del director italiano al contener escenas sexuales explicitas.

Sinopsis: El emperador Tiberio, se encuentra enfermo de sífilis y con salud frágil, a su vez padece de inestabilidad mental y llevando años autoexiliado de Roma. Tiberio, que es el tío abuelo del joven heredero al trono, Calígula, lo manda a llamar y al hermanastro de Calígula y protegido de Tiberio, Gemelo, para que vayan a verlo a su refugio. Allí, Tiberio declara a Calígula como su sucesor, y al mismo tiempo profetiza su muerte y la de Gemelo a manos de Calígula. Después, Tiberio cae enfermo en su lecho, luego Calígula decide asesinarlo. Calígula asume al trono del Imperio romano, implantando una era de tiranía y despotismo. A partir de este punto se relatan las excentricidades y excesos de Calígula como emperador.

Las críticas en ese fueron muy negativas por su contenido violento y sexual. Tinto Brass renegó por la película, que fue reeditada sin su consentimiento en 1984 por el productor, Bob Guccione (fundador de la revista Penthouse) que incluyó escenas de sexo explícito, homosexualidad, lluvia dorada, sadomasoquismo, masturbaciones colectivas e incluso incesto y zoofilia, eliminando muchas escenas políticas y convirtiendo la cinta de Brass en una película pornográfica.

El guionista Gore Vidal tuvo la idea de una película sobre el controvertido emperador romano y produjo un borrador del guión bajo el título provisional “Calígula” de Gore Vidal. Pero luego, el director Tinto Brass, modificó el guión de Vidal, lo que llevó a Vidal a rechazar la película. El guión final se centró en la idea de que “el poder absoluto corrompe absolutamente”. Tanto Tinto Brass como Vidal no estuvieron de acuerdo con el uso de contenido sexual no simulado por parte de Guccione, que Tinto Brass se negó a filmar.  Los productores no permitieron que Brass editara la película, a lo que cambiaron su tono y estilo y agregaron escenas de sexo duro no filmadas por Brass, convirtiendo a “Calígula” en un drama erótico protagonizado por Penthouse Pets. Las  escenas de sexo no simuladas fueron filmadas durante la postproducción por Guccione y Giancarlo Lui. La versión esta, fue estrenada en los cines italianos en 1979 y en los cines estadounidenses al año siguiente, desoyendo las intenciones del director de presentar la película como una sátira política. Como resultado, Tinto Brass también rechazó la película.

La escena del parto donde Caesonia (Helen Mirren) da a luz, es totalmente real. El parto que se puede ver en pantalla es verídico, aunque, es obvio, no fue protagonizado por la actriz principal. La escena se filmó en tres tomas usando tres extras diferentes, todas ellas mujeres embarazadas. Tras ello, en montaje, las tomas fueron editadas en conjunto.

Ya en la década de los 80, Tinto Brass se inicia de lleno a filmar películas de carácter erótico y provocador. Abandona sus pretensiones de realizar cine, como el propio director dice, “serio” y firma “The Key” (La llave, 1983), una cinta basada en la novela homónima del escritor japonés Tanizaki Jun’ichirō y protagonizada por Stefania Sandrelli.

Sinopsis: Después de veinte años de matrimonio por su incapacidad para despertar a su bella pero inhibida esposa Teresa, el maestro de arte retirado Nino Rolfe registra su amor por ella y su frustración en un diario que él guarda en su escritorio, dejando la llave para que ella la encuentre. Cuando ella se desmaya después de una fiesta, él la desnuda y el prometido de su hija, Laszlo, le administra una inyección. Laszlo, que subrepticiamente la acariciaba, también se llena de deseo por Teresa y comienza una ardiente aventura con ella.

El film está ambientado en Venecia durante el régimen fascista de 1940. A pesar de causar cierta polémica al contener escenas de sexo con la conocida actriz Stefania Sandrelli, la película obtuvo un aceptable éxito comercial y encumbro a Tinto Brass al Olimpo del género erótico.

Luego llega “Miranda” (1985), con este film el director cumplió una vez más con su propósito y es para muchos cinéfilos como lo mejor de Brass y también fue el lanzamiento de su máximo descubrimiento, Serena Grandi. Una mujer especie de madre voluptuosa y el sueño de cualquier adulto masculino.  En esa época era toda una audacia insinuarlo, pero la escena que sugiere sexo anal jugada a contraluz y solo con claroscuros que delinean los contornos de Grandi y su amante circunstancial es perturbadora. Ellos separados, pero los cuerpos de ambos parecen emitir una energía especial entre los rayos de luz que se filtran entre ellos.

Sinopsis: Miranda (Serena Grandi) es una hermosa mujer que vive en una pequeña ciudad. Ella queda viuda después de que su esposo se pierde en la Segunda Guerra Mundial pero niega su matrimonio, esperando el regreso de su esposo. Su amante es Berto (Andrea Occhipinti), pero mientras Berto está fuera, ella también tiene aventuras con otros hombres, esta Carlo (Franco Interlenghi), un ex fascista rico que compra regalos caros a Miranda, y Norman (Andy J. Forest), un ingeniero estadounidense que trabaja en los alrededores de la ciudad entre otros. Mientras tanto, Tony (Franco Branciaroli), un empleado de la posada también tiene un profundo interés en Miranda, pero ella siempre insiste en mantenerlo a raya.

Consciente de la polémica y el carácter trasgresor de su obra, Tinto Brass decide continuar en la misma línea y firma, ya en la década de los 90, “Los burdeles de Paprika” (1991), un film basado en la novela erótica de John Cleland Fanny Hill, publicada en 1748, donde debuta Debora Caprioglio, una actriz y showgirl italiana que alcanza un notable reconocimiento tras su trabajo a las órdenes de Brass.

Sinopsis: Durante 1957, Mimmo (Debora Caprioglio), una joven y bella campesina, llega a la ciudad para trabajar de prostituta en los burdeles por corto tiempo mientras consigue dinero para ayudar a su novio a financiar y comenzar su propio negocio, allí es apodada como Paprika. En su camino se ve tentada por el dinero y el deseo sexual, su novio la traiciona y pierde su sentido de pertenencia, dignidad y amor a sí misma, pero eventualmente ese mismo camino la lleva a encontrar su verdadero amor.

En “Los burdeles de Paprika”, Tinto Brass vuelve a provocar a los espectadores de la época. En los siguientes años llegarían títulos similares como “Cosi fan tutte” (Todas lo hacen, 1992), con la debutante Claudia Koll.

Sinopsis: Diana (Claudia Koll) es una esposa felizmente casada con Paolo (Paolo Lanza), a ella le encantan los juegos de seducción con otros hombres, y narra sus aventuras a Paolo para estimular su vida sexual por lo demás monótona. Diana comienza a avanzar más mientras que Paolo todavía es propenso a creer que los sucesos narrados por ella son simplemente fantasías. Sin embargo, cuando el anticuario Donatien Alphonse (Franco Branciaroli) deja marcas en su cuerpo, Paolo piensa que Diana lo está engañando y la echa de la casa. Diana luego busca nuevas aventuras sexuales.

El Voyeur (El hombre que mira) (1994), es una adaptación en clave erótica de la novela del mismo título de Alberto Moravia, dirigida por el siempre polémico y excesivo Tinto Brass.

Es una vulgar blandiporno italiano,  construido a base de actos sexuales simulados que pretende ser una antología del voyeurismo pero que, de hecho, se reduce al erotismo desmañado exhibicionismo de pubis y generosas redondeces carnales femeninas. Tinto Brass mezcla caóticamente realidad, fantasía y recuerdos con pretenciosas citas literarias de Gide, Céline, Baudelaire. Que gira en torno al placer de los mirones, pero lo cierto es que con personajes tan blandos y en situaciones tan inverosímiles, y con una planificación de un montaje tan poco riguroso, la historia que pretende narrar apenas se mantiene en pie.

Sinopsis: En un colegio en Roma, un profesor, llamado Dodo, sufre una profunda depresión. Su mujer acaba de dejarlo por otro hombre. Dodo la quiere de regreso desesperadamente, y comienza a tener fantasías y a soñar despierto sobre ella.

A finales de los 90, la repetición de la temática y el patrón de sus películas originan la perdida de interés por parte del público. El cineasta italiano comienza poco a poco su declive. Aun así, podemos destacar dos títulos interesantes, el primero: “Monella” (1998), comedia erótica. En un reportaje Brass dice: “Existe un gran espacio y muchas posibilidades en el mercado para el cine erótico, pero sigue habiendo muchas presiones de gente que no entiende la diferencia entre cine erótico y pornográfico y que provocan que se dé más espacio al pornográfico”.

Tinto Brass eligió a las actrices mediante la prueba de la moneda. Tienen que llegar al casting vestidas y sin ropa interior. Tira una moneda y de la forma como la recogen ya sabe cuáles son sus límites.

Sinopsis: Lola (Anna Ammirati) es la hija adolescente de la viuda Zaira (Serena Grandi) que vive en una pequeña ciudad del valle del Po en la década de 1950. Ella está comprometida con el joven Masetto (Max Parodi), pero está muy intrigada por el sexo, provocada por las travesuras de su libertino padrastro André (Patrick Mower). Los avances de Lola en el sexo prematrimonial ponen en peligro su relación con Masetto, quien cree firmemente en la virginidad antes del matrimonio.

La segunda es: “Tra(sgre)dire” (Carla, bella y puttana) (2000), comedia erótica. El título en italiano es un juego de los verbos trasgredire (transgredir) y tradire (traicionar).

L a actriz principal Yuliya Mayarchuk reveló en un reportaje que las dos escenas más difíciles para ella fueron aquella en la que tiene sexo en una góndola, en la cual tuvo que poner un pene falso dentro de su vagina y comenzó a llorar. La otra fue la infame escena de sexo anal en una playa con Mauro Lorenz, “No dormí en toda la noche anterior”, recordó Mayarchuk. Según Sight & Sound, describió a la película como una película porno suave y cursi, y es predominantemente útil como una oportunidad para comerse con los ojos un montón de traseros atrevidos.

Sinopsis: Mientras busca apartamentos en Londres para su novio veneciano, Carla alquila uno que tiene vista al Támesis. Allí conoce a la lesbiana y excitante agente inmobiliaria Moira, que es bisexual.

En 2006 Tinto Brass sufre la muerte de su esposa Carla Cipriani, una figura esencial en la vida del director tanto en el aspecto personal como profesional. En muchas ocasiones Tinto Brass afirmó que su mujer, coguionista y colaboradora en muchas de sus películas, era la auténtica responsable de su éxito.

En 2009, Tinto Brass presenta su reinterpretación teatral de Don Giovanni en Roma, ambientada en Venecia en 1930. Además, presenta en el festival de Venecia un cortometraje dedicado al pintor Gustave Courbet, película que forma parte de una serie de televisión destinada a Sky, The fabulous world por Tinto Brass protagonizada por la actriz Caterina Varzi.

El 18 de abril de 2010, Tinto Brass es hospitalizado debido a una hemorragia cerebral. Afortunadamente, el director se recupera completamente en los siguientes meses.

El 3 de agosto de 2017, a los 84 años, Tinto Brass se vuelve a casar con la psicoanalista, ex abogada y actriz Caterina Varzi.  Actualmente viven juntos en su villa romana.

Las películas de Tinto Brass contienen esas historias que han escandalizado a la clase social italiana más conservadora, también hay grupos feministas que acusan al director de sexópata y machista, ya que ellas consideran que la mujer en sus películas están tratadas como un objeto sexual.

Llámesele transgresor, provocador por la mayoría de las personas, nos ha dejado un gran hito dentro del cine, habiendo algunas de sus películas que son llamadas de culto. Bien o mal, es y será un gran creador dentro del cine erótico.

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