Winnie The Pooh: Blood and Honey
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Bienvenidos a una nueva nota de Revista Sincericidio. El creador de Winnie the Pooh, A. A. Milne, que escribió las historias para su hijo Christopher, no hubiera soportado esta versión de sus personajes. Uno diría que es porque utilizaron su creación para realizar un film ultraviolento, pero yo diría que es más por no haber hecho algo realmente bueno. Winnie the Pooh: Blood and Honey es un claro ejemplo de que, por más presupuesto que tengas, si no tenes un buen guión de nada sirve el dinero.
Por Gastón Oliver
Pobre Winnie…
La historia es simple. Christopher Robin ha vivido grandes aventuras con Winnie, Piglet, Igor y demás animales humanizados dentro del bosque cerca de su casa. Resulta que Christopher crece y decide ir a la universidad para convertirse en médico, pero todo a costa de tener que abandonar a su suerte a sus amigos de la infancia. Mala decisión de Chris. Winnie y Piglet se comen a Igor por falta de alimentos y ambos se convierten en asesinos sádicos y con un odio hacia el ser humano.
Aunque esa es la premisa, el film sigue a un grupo de amigas que van a una casa en medio de ese mismo bosque donde hay desapariciones constantes. Cosa que parece no importarles. La poca verosimilitud del guión se ve en muchas escenas de la película, ya que hay incoherencias en las actitudes de los personajes y la interpretación de los actores no ayudan en nada.
Recordemos que es una película de bajo presupuesto. Aun así, el film Terrifier (2016) tuvo un presupuesto de 35.000 USD. Y Winnie the Pooh: Blood and Honey, 100.000 USD. ¿Cómo puede ser posible? Terrifier logró horrorizar al espectador, y con una secuela mejor trabajada y más ultraviolenta fue un éxito en taquilla. Pero Winnie no solo falla en las interpretaciones, la fotografía y el nivel de las muertes, sino que principalmente falla en el guión.
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A pesar de todo, valoro mucho cuando un director y productor deciden llevar una película a cabo. Ya que la película (sea buena o mala) se haya realizado es un gran logro para un cineasta. Pero realmente quise encontrarle algo bueno al film, alguna cosa que más allá de su mediocridad, destaque en algún aspecto que en otras películas es invisible. Pero no…
Winnie the Pooh no debería haber pasado a dominio público.
Puntuación: 🌟
