Revista de Cine – Revista Sincericidio

Revista de cine, y entretenimiento. – Noticias de cine, entrevistas del mundo del cine y VOD, festivales de Cine, estrenos.

Kandahar: Escape bajo fuego

4 minutos de lectura

Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. Kandahar es una película de suspenso y acción estadounidense de 2023. Dirigida por Ric Roman Waugh y escrita por Mitchell LaFortune, ex oficial de inteligencia militar, que vendió su guion en 2016 a la productora Thunder Road Pictures. La película está protagonizada por Gerard Butler (quien también es productor de la película). La fotografía corrió por cuenta de MacGregor, la música por David Buckley y la edición por Colby Parker Jr. Fue filmada en Al-‘Ula y Jeddah, Arabia Saudita entre el 2 de diciembre del 2021 al 28 de enero del 2022.

Por Daniel López Pacha

Protagonizada por Gerard Butler (Tom Harris), Navid Negahban (Mohammad “Mo” Doud), Ali Fazal (Kahil), Bahador Foladi (Farzad Asadi), Nina Toussaint-White (Luna Cujai) y Vassilis Koukalani (Bashar).

Sinopsis

Tras haber desactivado con éxito un reactor nuclear en Irán, el agente de la CIA, Tom Harris, se encuentra con un grave problema. Su identidad ha sido expuesta a los medios por un informante que reveló la implicación de la CIA en la destrucción del reactor. Con el tiempo en su contra, Harris tiene solo 30 horas para llegar al aeropuerto de Kandahar, en Afganistán, y evitar ser capturado o asesinado. Para enfrentar este desafío, Tom buscará la ayuda de Mo, un habilidoso traductor afgano que aborrece la violencia y el derramamiento de sangre causado por el conflicto bélico. Mo y Tom formarán una inusual alianza mientras son perseguidos por peligrosas amenazas, entre ellas el despiadado asesino, Kahil.

Ric Roman Waugh y el guionista Mitchell LaFortune merecen reconocimiento por su esfuerzo en enriquecer esta narrativa con diversas perspectivas y personajes. Sin embargo, gran parte de la trama parece carecer de profundidad y desarrollo, a menudo debido a escenas apresuradas que apenas establecen la base de los personajes. Este problema se amplifica al abordar la primera hora de la película, la cual se centra en los personajes y en la que solo Mo logra destacar.

Surge una sensación de que los cineastas aspiran a tejer una trama compleja que aborde las relaciones entre Estados Unidos, otros países y facciones, pero luchan por transmitir estas ideas de manera cautivadora y envolvente. La historia nunca logra trascender más allá de la simple presentación de los personajes y sus trasfondos, en lugar de sumergirnos en sus motivaciones de manera emocionalmente palpable.

El director de fotografía MacGregor logra capturar de manera magistral emocionantes persecuciones vehiculares a través de imponentes paisajes desérticos. Uno de los momentos destacados es una impresionante batalla de helicópteros, en la cual las gafas de visión nocturna se convierten en herramientas esenciales para el equipo. A medida que la película alcanza su clímax, la intensidad se dispara con escenas que van desde el estruendo de morteros hasta impactantes lanzacohetes y devastadores ataques aéreos, creando un caos magistralmente orquestado en pantalla.

Waugh demuestra su destreza al manejar la espectacular destrucción en pantalla, aunque se observa la noble intención de contar una historia reflexiva. Sin embargo, en ocasiones, se extravía entre una multitud de personajes y grupos. A pesar de esto, destaco la dinámica cautivadora entre Tom y su traductor Mo, la cual brinda un drama fascinante que aporta profundidad a la acción inminente en la segunda mitad de Kandahar. Sería valioso centrarse en esta relación para darle un mayor peso emocional a la trama en lugar de dispersarse en subtramas menos impactantes.

Kandahar se eleva por encima de los placeres habituales que hemos llegado a asociar con las películas B de Butler. Aunque Waugh y LaFortune se esfuerzan por integrar a la estrella de acción en esta intrincada narrativa geopolítica. Queda claro que se encuentran en una encrucijada entre la solidez del realismo y la fantasía de Hollywood. A pesar de ello, sucumben a convenciones predecibles y cuestionables, lo que dificulta el avance de esta trama complicada hacia su conclusión.

Sin embargo, resulta gratificante observar a Butler desenvolverse frente a una diversa y talentosa gama de artistas internacionales, como Fazal, y expandir sus habilidades particulares en el contexto de una narrativa contemporánea más sofisticada.

Para catalogar una película como de acción, es esencial que esta esté repleta de secuencias activas y dinámicas. Sin embargo, en el caso de Kandahar, no podemos clasificarla como una película de acción, sino más bien como un filme de guerra. Aunque ciertamente hay momentos de actividad intensa y bien logrados, como una secuencia nocturna que se desenvuelve entre disparos y tomas intermitentes de visión infrarroja para aportar claridad visual, su enfoque no se limita a la acción desenfrenada.

Conclusión

Kandahar es más que una simple película de tiroteos; se sumerge en el contexto de la guerra y presenta una trama más elaborada. Una interpretación centrada en la acción sacrificaría la profundidad de la narrativa y convertiría al personaje de Butler en un arquetipo de acción despiadada, eliminando así la oportunidad de explorar aspectos más complejos de la historia.

Esta obra va más allá de ser simplemente una producción grandilocuente, estridente y superficial que retrata la huida de dos hombres de un Afganistán asolado por la guerra, dejando a su paso un rastro de destrucción y caos. En realidad, es una creación imponente y audaz que busca sinceramente arrojar luz sobre la responsabilidad de los Estados Unidos en la compleja coyuntura actual de la nación.