Cacería de brujas
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Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. El cine de Luca Guadagnino podría considerarse casi un subgénero en sí. Tocando siempre el tema de la libertad sexual, se adentró en varios terrenos, siempre con su sello propio tanto a la hora de mover la cámara como de narrar. Por eso llamaba la atención, tanto por el elenco, como por el tema en el que iba a centrar la historia, esta nueva película llamada Cacería de brujas. Veamos de que trata.
Por Jorge Marchisio
Nos centramos en un grupo de profesores y estudiantes de filosofía. En ese contexto, Alma, una aspirante a jefa de catedra, recibe la noticia que, tras una fiesta en su casa, Hank, un colega suyo, abuso de Maggie, una de sus alumnas más populares tanto en su materia como en todo Yale.
El tema de la cancelación y las posibles falsas acusaciones no es nada nuevo, y el cine se encargó de mostrarlo en reiteradas ocasiones. Por eso daba curiosidad ver el enfoque que le iba a dar Luca Guadagnino, y a eso, sumarle el tremendo casting con el que cuenta Cacería de brujas: Julia Roberts, Andrew Garfield, Ayo Edebiri y Michael Stuhlbarg.
Y la verdad si bien la película no es mala, al menos yo esperaba bastante más. No solo por los nombres ya citados, sino porque como dije, siempre es interesante cómo se aborda el tema de las denuncias, una palabra vs la otra y la confianza que se deposita en alguien pese a no conocer del todo la historia. Y si bien en este sentido, y la resolución de todas las dudas, está muy bien manejado; todo lo que lo rodea, no está a la altura.
Empecemos por los diálogos. Todos los que no son referentes al asunto en cuestión, a la trama, son aburridísimos. Si, sabemos que el ambiente en el que se mueve la película es el de la filosofía; pero creo que había mejores formas de retratar a los personajes que hacerlos quedar como gente que habla sandeces creyéndose más inteligente de lo que es.

A esto hay que sumarle su excesiva duración. Dos horas y veinte, sumado a esos diálogos que mencioné arriba, hacen que por momentos la película caiga en unas lagunas narrativas donde pareciera que no pasa nada, aunque al final si atamos cabos si pasaba, pero el ritmo es taaaaaan lento, que causa ese efecto. Hasta menos de dos horas le hubieran caído mejor al proyecto.
Y ya, no hay mucho más que agregar sobre el film. Las actuaciones en Cacería de brujas son todas buenas, destacando en especial la de Andrew Garfield, a quien me hubiera gustado ver más en pantalla. Pero en líneas generales, siento que este proyecto fue más un encargo a algo que el propio Guadagnino haya querido hacer por motus propio. Queda en ustedes ver si coinciden con esa afirmación o no.
Lo mejor: las actuaciones.
Lo peor: los diálogos en extremo mamadores, el ritmo de la película.
Disponible: En cines
