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INSIDE OUT #4. Entrevista a Esteban Dilo: “Todo tuvo sentido cuando entendí que quería ser escritor.”

12 minutos de lectura

Por Guillermo Martínez.

El terror dentro de la literatura argentina es un género que cada día tiene más adeptos y, gracias al trabajo tanto de autores como de editoriales especializadas, actualmente podemos acceder a muchas obras con mayor facilidad, las cuales podemos disfrutar aquellos que apreciamos el género, aunque todavía hay mucho camino por recorrer y muchas barreras que romper, algo similar a lo que sucede con el género de terror dentro de la producción cinematográfica nacional.

Como lector, los primeros libros a los que tuve acceso en mi infancia no eran en su mayoría pertenecientes a autores argentinos. Recuerdo haberme sorprendido al leer por primera vez a Mariana Enriquez, a Horacio Quiroga y a Alberto Laiseca, además de adentrarme poco a poco en algunos cuentos de Marcelo Birmajer o Gabriel Rolón, pero no mucho más, ya que elegía abarrotar mi biblioteca con libros de Christopher Pike, R. L. Stine y Stephen King, propuestas internacionales a las que accedía con facilidad.

Hoy en día, el acceso y el interés hacia el género ha mutado, y el espacio para jóvenes autores tanto argentinos como latinoamericanos y editoriales especializadas se ha ampliado, al igual que la demanda por parte de los lectores, lo que denota un claro crecimiento y una ruptura de estructuras nunca antes vista.

Tuve la oportunidad de entrevistar a Esteban Dilo, escritor argentino perteneciente a una nueva generación que está pisando fuerte (muy fuerte) y es motivo de celebración y orgullo.
Un nuevo espacio se ha generado, se han pluralizado las plumas y las oportunidades, y el público en general está teniendo cada vez más ganas de animarse a meterse dentro de un género que no para de expandirse y que tiene mucho por explotar.

Les comparto la entrevista, para que conozcan más en profundidad de lo que estoy hablando.

GM: ¿Nos podés contar algo acerca de tu infancia? ¿Cuándo tuviste el primer contacto con el género de terror?

ED: Uh, la infancia, ¿qué era eso? Dejando la joda de lado. Estuve rodeado de libros gracias a mi viejo, que era un lector voraz y constante. Él no leía ficción, pero el hecho de que cada rincón de la casa estuviese plagado de lomos con letras doradas y llamativas hizo, de una u otra forma, que me acercara a los libros.
El primer contacto con el terror lo tuve con las películas que pasaban en la tele. Hubo una época en casa que no había cable y dependíamos de ver lo que había, entre la programación me topé con Pesadilla y ahí fue un antes y un después. Algo había cambiado en mi cabeza.

GM: El terror puede ser trabajado y expresado a través de diferentes ramas artísticas, como el cine, la televisión, la pintura y hasta el diseño de moda. En tu caso: ¿Cómo te fuiste orientando hacia la literatura? ¿Sabías desde chico que querías dedicarte a eso? Contanos algo acerca de tus primeros esbozos.

ED: La verdad que de chico no tenía claro para dónde ir. Hice infinidad de cosas, creí estar acercándome a lo que me hacía feliz, pero no me llenaban. Pero todo tuvo sentido cuando entendí que quería ser escritor. 
La primera vez que me acerqué a la literatura fue con la poesía, o por lo menos eso intentaba escribir. Creo que por ahí debo tener mis primeros poemas, pero por los melosos que eran me imagino que deben estar todos vencidos.

GM: ¿Estudiaste o te formaste de alguna manera para enriquecerte y perfeccionarte dentro del oficio?

ED: Lo primero que hice para aprender fue equivocarme y, creo que hasta el día de hoy, ese fue mi mejor profesor. Pero, como dicen por ahí, con el talento no alcanza y yo no sabía para dónde encarar. En ese tiempo se hacían reuniones de Stephen King donde los fanáticos se agrupaban a hablar del rey de Maine. Yo fui un poco de cara rota, porque no había leído más de diez libros de King y otro poco de curioso. En el viaje me hice amigo de Sebastián Elesgaray, que en ese momento estaba tomando clases en La Plata, cerca de donde vivo. Una cosa llevó a la otra y terminamos siendo compañeros del taller de escritura de Leo Batic, un gran escritor platense que me enseñó muchísimo y me guio en mis primeros pasos certeros en la literatura.
Esta historia, hoy en día, decantó en que con Sebastián Elesgaray escribimos El secreto del monstruo, mi último libro y del que estoy más orgulloso. Leo Batic terminó siendo mi amigo y el testigo de mi casamiento junto a Guillermina, su mujer. Mejor imposible.

GM: Por lo general, todos los artistas tienen algo o alguien que los moviliza, a nivel inspiracional, referencial, estilístico o emocional a la hora de generar un proyecto, una obra o un producto. ¿Nos podés contar algo acerca de tu proceso creativo? ¿Cómo transitan tu cabeza y tu corazón esa instancia de creatividad?

ED: Soy de la idea que a la hora de crear uno escribe todo el día. Mientras comés, mientras te bañás, mientras caminás. Es un trabajo constante que se va gestando en la cabeza y en el cuerpo. La hora de volcarlo en un papel o teclado sería la mitad del proceso y luego vendría lo más importante que es la corrección del borrador, la reescritura, los cortes y las devoluciones de los lectores.
Después, una vez que ya está publicado, trato de dejarlo ser, que haga su camino.

GM: Si hablamos de cine, todo comienza a partir de una idea y culmina, en el mejor de los casos, con el estreno de la película y su posterior distribución. Tu libro “La muerte está ahí” llegó a la vida de todos en el 2017. ¿Cómo llegaste a concretar y sacar a la luz ese libro?  Nos gustaría saber un poco más acerca de ese momento y qué significó para vos.

ED: La muerte está ahí fue un momento hermoso que hizo de bisagra en mi vida. Esa propuesta llegó gracias a mi amigo Rubén Risso que, al verme coleccionar cuentos me hizo de puente para que publique en la editorial Textos Intrusos. Antes dije coleccionar porque me la pasaba escribiendo para concursos literarios, todo lo que veía posible, dentro de la temática que me gustara, le metía y los mandaba. Algunas veces quedaban, otras tantas no y a fin de cuentas terminó quedando un libro de cuentos del que estoy muy contento.

GM: ¿Tenés un público en específico al que apuntás a la hora de escribir, más allá de que empaticen con el género de terror?

ED: No tengo un público en especial. Las historias primero las pienso para mí y después veo que sumarle, pero no lo hago desde cero para los demás. Hubo veces que se pidió algo en específico para un público juvenil, pero por lo general la historia se cuenta sola.

GM: ¿Cómo llegaste a formar parte del colectivo editorial De la Fosa? Contanos de qué se trata y cuál es su objetivo.

ED: Si algo lindo me regaló la escritura fue la gente que conocí y conozco en el viaje. De La Fosa nació de la unión de cuatro escritores que estaban yendo para el mismo lado. Una vez, en una convención del Colegio San José, vimos los stands uno al lado del otro y dijimos: “Che, por qué no nos juntamos y le damos para adelante todos juntos”, y después de algunas reuniones y de tomarnos el whisky de Gonzalo Ventura, salió lo que hoy es el colectivo editorial De La Fosa, unión de dos editoriales: Sello Fantasma y Santa Guadaña.
Nuestra idea principal es generar contenido de terror, y sus variantes, de la mejor calidad posible. Empezamos con los libros y comics, pero a medida que nos fuimos poniendo metas surgieron guiones, películas, antologías y muchos proyectos más. 
Como dice en delafosa.com.ar “como verdaderos amantes del terror, buscan expandirse hacia todos los lenguajes posibles, más allá de la literatura, explorando en el cine y las historietas.”

GM: En el 2019 diste a conocer “Penumbria”, tu segundo libro. ¿Qué motor te impulsó y cuáles fueron tus motivaciones al momento de llevarlo a cabo?

ED: Penumbria nació por una decisión de De La Fosa para crear una colección de Horror Joven. La idea era llegar a escribir para los lectores juveniles, y no tanto, para que también disfruten del terror. Lo que me condujo a elegir la temática e historia fueron algunos miedos que yo tenía a la edad de los protagonistas: perder un ser querido, la soledad y el enfrentar situaciones desconocidas. Dentro del universo de Penumbria, se abrieron varios caminos y, al día de hoy, ya tengo la segunda entrega lista para darle unos últimos toques. A la gente le gustó bastante y eso me puso muy contento. Además, la historia pasa en Berisso, mi ciudad, y es algo que disfruto mucho.

GM: A veces surge la historia primero y luego el título, o al revés, y en muchos casos puede que sea muy laboriosa la tarea de encontrar el título perfecto para lo que se desea contar o presentar. ¿Cómo lo vivís desde tu lugar?

ED: Uh, recuerdo que con Penumbria tuve mil vueltas, pero creo que el título cae por sí solo. Mientas más buscás, más te alejás. Este llegó por asociación con la oscuridad y la penumbra del otro lado, del lado oscuro de la historia. No le quiero spoilear nada a los posibles lectores. Un dato de color es que el nombre La muerte está ahí salió en una sesión con mi psicóloga. Imaginate lo que estábamos hablando, jaja.

GM: ¿Nos podés contar de qué va #morbidoargento?

ED: Más arriba te contaba de Franco Vega (@franpvega), la persona que ilustró La muerte está ahí. Bueno, luego de que nos convirtiéramos en amigos, necesitábamos meternos en algún proyecto para compartir nuestra pasión. Así nació #MórbidoArgento y nos dio muchas alegrías, a tal punto que en San Luis hicieron una exposición y todo marchó muy bien. Luego nació, o se desprendió #BestiarioArgento que si lo buscan en Instagram van a ver la calidad de los dibujos de Franco y también sus guiones.
Como no nos podíamos quedar quietos, con Franco Vega escribimos una novela corta de terror titulada Luz Muerta. La enviamos a un certamen (Certamen Literario Nacional Eduardo Gregorio) donde el premio era sustancioso y quedamos finalistas entre trescientas novelas. Con eso ya ganamos, pero sabemos que pronto encontrará el puerto que se merece porque estamos muy satisfechos con el resultado de la historia.

GM: Sería muy interesante saber cómo se desarrolla el feedback entre un escritor que desea publicar un libro y un ilustrador o dibujante. ¿Qué nos podés contar al respecto?

ED: En nuestro caso discutimos mucho los guiones para que las historias sean buenas. Nunca quisimos que el dibujo “lindo” le ganara a lo que pasa, porque no tendría sentido. El trabajo en equipo es fundamental. También tuve el placer y honor de trabajar con Daniel Eduardo Mendoza (@demcomicart), una bestia de la tinta. Con él armamos un comic corto para el libro 18 guadañas, publicado por Santa guadaña y De La fosa. Las dos experiencias fueron inmensas.

GM: Dentro del terror, podemos encontrar una diversidad de subgéneros muy amplia. ¿Hay alguna temática inexplorada en la cual te gustaría involucrarte como escritor? ¿Algún tema que jamás tocarías en tus relatos?

ED: Me gustaría meterme más con el humor, dentro del terror. Lo tengo bastante negado porque siento que hay una línea muy fina que los divide y siempre es un problema. 
No tengo limitaciones a la hora de elegir los temas, salvo que la antología, concurso o pedido lo tengan. Quizá no escribiría en un tono bizarro, pero es más por un gusto personal que por una limitación.

GM: ¿En qué momento pensás que se encuentra el género de terror en Argentina y la literatura particularmente?

ED: Siempre se dice que está bastardeado y que el nivel esto y lo otro. Hoy en día el género está mejor visto y dentro del terror se pueden contar cosas muy interesantes, no hay límites y la calidad depende puramente de los escritores, guionistas o creadores de contenido. Si se toma con seriedad se pueden ofrecer cosas interesantes y llenas de buen arte.
Hay que dejar de echarle la culpa a la gente que lo consume (o no lo hace) y arremangarse para que el terror argentino esté donde tenga que estar. Por lo menos con De La Fosa estamos yendo hacia ese rumbo, y vamos bien.

GM: ¿Qué nos podés contar acerca de tu colaboración con Pablo Avendaño (Magnus Mefisto)?

ED: Lo primero que tengo para decirte es que trabajar con él fue una de las cosas más placenteras que me pasó en el último tiempo. Es un flaco centrado, que sabe lo que quiere y entiende su rol de líder sin joderte con nimiedades. Escribir los guiones para sus canales es un ejercicio que disfruto hacer siempre, ya sea por los temas a investigar como también por el resultado del trabajo en equipo: Mefisto, guiones y los editores y editoras que son geniales.
Ahora los canales están subiendo exponencialmente y eso es gracias a la organización, las directivas certeras y el trabajo en equipo.
Si no conocen estos informes documentales, les recomiendo que vayan a ver El día que y Magnus Mefisto a Youtube. 

GM: Si tuvieras que recomendarle algún autor o algún libro a alguien que desea iniciarse en la literatura de terror: ¿Cuál recomendarías y por qué?

ED: Le recomendaría con los que empecé yo: Los cuentos de Horacio Quiroga, Carrie de Stephen King y todo lo que puedan leer de Poe. Después es cuestión de gustos.

GM: ¿Qué relación tenés con el público que te sigue? ¿Recibís a menudo sus devoluciones?

ED: Sí, por suerte hay devoluciones y es un placer enorme leerlas. Que lean tus historias cuando hay tanto para elegir es algo genial, y cuando vuelven a leerte es muchísimo mejor.

GM: ¿Estás preparando algún proyecto nuevo del que nos puedas adelantar algo?

ED: Hay varios proyectos en los que estoy metido junto con De la Fosa. Entre los más importantes está la escritura de un guion de largometraje para un gran director argentino, la novelización de la película Cosa E Mandinga de Fabián Forte y dos cortos en pronto proceso de realización en manos del director Ariel Luque. En lo literario estoy trabajando en una antología y en el guion para una novela gráfica. Siempre con el terror como eje.

GM: ¿Tenés algún sueño por cumplir a corto plazo? ¿Alguna utopía?

ED: Creo que con la escritura no hay muchos sueños a corto plazo, jaja, pero lo que anhelo y para lo que estoy trabajando es en la realización de una película con un guion original mío.
Lo más cercano a eso es El Secreto del Monstruo, el libro que escribí junto a Sebastián Elesgaray. Estamos terminando de cerrar algunos detalles de la historia con ayuda de Gonzalo Ventura, que además de amigo es un maestro, estoy muy agradecido con la mano que me da siempre. Creemos que El secreto del monstruo es una gran posibilidad para que se concrete, ya sea por las condiciones para un posible rodaje, como por la historia en sí que es una bomba.

GM: Última pregunta. Con una mano en el corazón: ¿Qué libro te llevarías con vos a la tumba?

ED: Y… acá estoy complicado. Me llevaría un Kindle con varios gigas de libros digitales, jaja.

Les recomiendo que sigan a Esteban Dilo en sus redes sociales y estén atentos a sus novedades. Yo sé lo que les digo.

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