El coleccionista de huesos: Un coleccionista poco original
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Bienvenidxs a una nueva nota de Revista Sincericidio. Cuando uno empieza a ver una película de suspenso en donde la trama gira alrededor de un asesino serial, lo primero que trata es de imaginarse quien puede ser el mutilador de turno. Generalmente, y por esos misterios que tiene la industria cinematográfica de Hollywood, el asesino en cuestión resulta ser el que menos uno pensaba o intuía. Y El coleccionista de huesos (1999) no escapa a estas reglas.
Por César Arturo Humberto Heil
El filme es un fiel exponente de una serie de películas sobre serial killers en donde las motivaciones y fundamentos del psicópata pasan a un segundo plano. Y es lo que aquí importa, solamente entretener y asustar al espectador mediante una buena dosis de suspenso y escenas truculentas.
La historia básicamente es la misma, un asesino serial asola la ciudad de Manhattan, provocando una seguidilla de crímenes horrendos y dejando una larga lista de pistas en cada crimen para que un investigador avezado y tenaz (Denzel Washington), aquí un detective cuadripléjico, y una novata compañera (Angelina Jolie) vayan descubriendo los próximos homicidios.
Por supuesto, y como lo marca este tipo de filmes, nunca llegan a salvar la vida de las pobres víctimas que caen bajo los malignos, sádicos y horribles deseos de su matador para que el espectador se regocije con su sangre y las torturas a la que son sometidos.
En busca de algo diferente
El coleccionista de huesos intenta ser diferente de las demás, pero no lo logra al recurrir a viejos esquemas del género y a una iconografía y estética ya vistas en filmes anteriores. Como lo hicieron El silencio de los corderos (1991) de Jonathan Demme o Seven (1995) de David Fincher. Así, el guion se vuelve anodino, con algunas buenas dosis de suspenso, sobre todo en los momentos de los crímenes, y un desenlace bastante traído de los pelos.

El director Australiano Philip Noyce, (Terror a Bordo, Juegos de Patriotas, Sliver), apela a su buena formación y oficio para llevar adelante una trama que hace tanta agua como la que se ve en el filme. Las actuaciones son sobrias, sobresaliendo la de Angelina Jolie, uno de los mejores personajes caracterizados. Para destacar, la excelente fotografía de Dean Semler, que rescata a la ciudad de Nueva York de noche con sus luces, dándole una expresividad a la imagen pocas veces vista.
Conclusión
Si les gusta el cine de finales de los 90, pueden darle una oportunidad al Coleccionista de huesos, eso sí, sabiendo que no innova demasiado. Aunque se las arregla para mantener el interés del espectador a pesar de esa falta de ingenio.
Solo rescato las buenas interpretaciones de Washington y de Jolie y la excelente fotografía de Semler. Solo para fans del género y el cine noventero.
Disponible: HBO Max
