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INSIDE OUT #39 | Entrevista a Tony Moran: “Sabía a qué me enfrentaba interpretando a Michael Myers.”

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INSIDE OUT #39 | Entrevista a Tony Moran

En los créditos finales de Halloween (1978), entre nombres que el cine de terror aprendió a venerar, hay una línea casi invisible: «Michael Myers (age 23)». Ese nombre es el de Tony Moran, el actor que aparece en pantalla apenas el instante en que la máscara se desprende y deja ver una cara casi angelical.

Por Guillermo Martínez

La película que lo rodea es un ejercicio de elegancia con casi nada. Poco más de trescientos mil dólares de presupuesto, una California que se hace pasar por Illinois y un Carpenter que filma en Panavision con el pulso de un clásico de Hollywood. Dean Cundey usa la Panaglide, una de las primeras steadicam, para que el espectador mire a través de los ojos de Michael en esa secuencia inicial inolvidable.

Hay guiños a Psycho por todos lados. El doctor se llama Sam Loomis, como el amante de Marion Crane, y la protagonista es Jamie Lee Curtis, hija de Janet Leigh. En el televisor, un chico mira The Thing from Another World, la película que el propio Carpenter terminaría rehaciendo en 1982, otra vez junto a Cundey.

Durante casi todo ese viaje, debajo de la máscara estuvo Nick Castle, a quien Carpenter, según el propio Castle, casi no le dio otra indicación que caminar. Michael era una silueta, una respiración y un punto de vista. Por eso la decisión de mostrar su rostro, quince años después de su primer crimen y tras todo ese tiempo encerrado en un psiquiátrico, es una de las más audaces del terror de los ‘70. Carpenter le dio a ese hombre una cara de apariencia normal, y Moran, que estudió teatro clásico y Shakespeare, estuvo en el centro de esa jugada.

En esta entrevista charlé con él sobre cómo se actúa a un monstruo que dura segundos y no tiene diálogo, con la comparación inevitable con el cine mudo. Hablamos de Donald Pleasence, de por qué la máscara era para su personaje algo casi romántico, y de cómo Nancy Anne Ridder, que aparece en la Scream original, entendió lo que él quería transmitir en esa escena sin que él se lo dijera. También de su regreso al cine independiente, de Beg, The Ungovernable Force y The Streets Run Red, y de más de veinte años de convenciones frente a fans que le cuentan qué significó esa película en sus vidas.

GM: Estudiaste actuación clásica y Shakespeare, pero la historia del cine terminó recordándote por Michael Myers. ¿Creés que el cine a veces termina definiendo a un actor por un instante que ni siquiera él imaginó que sería trascendente?

TM: Sí, creo que uno puede quedar definido por un solo papel. Es algo que existe desde que existe el cine. Muchos actores sufren esto y vas a ver, o en realidad no ver, a algunos actores en una película durante años, a veces. A veces es porque los estudios se alejan de ese actor por saturación, pero muchas veces esos actores eligieron no actuar para tratar de romper una imagen. En mi experiencia, cuando era un actor activo en Hollywood, casi nadie sabía que yo había hecho Halloween. Me hice conocido haciendo papeles en series episódicas populares de esa época.

INSIDE OUT #39 | Entrevista a Tony Moran

GM: Cuando llegaste a Halloween, Donald Pleasence fue, según contaste muchas veces, una de las razones decisivas para aceptar el trabajo. ¿Aprendiste algo de él?

TM: No sé si realmente aprendí algo en cuanto a perspectiva. No entendía por qué un actor clásico británico aceptaría el papel. Escuché algunas versiones de por qué lo hizo, pero no sé cuál es la verdad. Escuché que fue porque necesitaba el dinero para pagos de alimentos, pero no tengo idea si eso es cierto o no.

GM: Siempre se habla de Michael Myers como una figura enmascarada, pero vos fuiste el rostro humano que aparece detrás de esa máscara en la película original. ¿Pensás que el hecho de revelar el rostro de Michael cambió para siempre la manera en que el público imagina al personaje?

TM: ¡Por supuesto! Fue una jugada brillante y simple de parte de John Carpenter. Tiene una mente brillante para contar historias y hacer cine. Fue algo completamente inesperado. Pensalo, esta persona está aterrorizando su antiguo barrio. Estuvo internado 15 años en un instituto psiquiátrico. La naturaleza humana lleva a pensar que, si está tan loco, debe «verse» loco, y él te saca la alfombra de abajo de los pies mostrando a alguien de apariencia «normal». ¡Brillante!

GM: John Carpenter construyó gran parte del miedo en Halloween con silencios, encuadres, música y espera, mucho antes de que el terror dependiera de mostrarlo todo. Como actor que estuvo dentro de esa maquinaria, ¿qué te parece más difícil de interpretar, un monstruo que “actúa” o un monstruo que simplemente observa?

TM: Supongo que cuando decís «actuar» y «mirar» también te referís a «hablar» o «estar en silencio». Si es así, pensá en las películas mudas, en lo difícil que debe haber sido eso. Porque aunque hay subtítulos, igual tenés que actuar de verdad con la cara. Sí, eso genera «mugging» (gesticular en exceso) y sobreactuación, pero también podés ver esos rasgos en la actuación de hoy. Cuando una persona no tiene diálogo y solo cuenta con los ojos y la cara, fijate qué hace. ¿Se ve auténtico? ¿O está sobreactuando para transmitir un sentimiento o pensamiento? Sabía a qué me enfrentaba interpretando a Michael Myers. John Carpenter y yo hablamos de eso.

Los dos estuvimos de acuerdo en cómo debía retratarse, aunque yo sabía en ese momento que la mayoría no iba a «entender» lo que estaba tratando de transmitir en pocos segundos. Quería transmitir algo honesto. Michael Myers bien podría venir de otro planeta cuando se saca la máscara. La máscara era, en cierto modo, algo romántico. Por eso, cuando se la sacan, sentía una pérdida, un vacío, una sensación de dependencia y desorientación. ¿Cómo mostrás todo eso en tan poco tiempo? Hice lo mejor que pude sin sobreactuar. Tengo fans que ven lo que trataba de comunicar, y eso me hace feliz. No por mí. Yo estoy feliz y totalmente satisfecho con lo que hice, pero por los fans que lo ven, porque eso significa que toqué algo dentro de ellos.

Mi novia, Nancy Anne Ridder, que estuvo en la Scream original, es una de las «dos chicas del baño» que chismean sobre la protagonista, Neve Campbell, en el baño del colegio, antes de conocerme o hablar conmigo, me contó lo que vio cuando vio la película por primera vez, y le dio en el clavo. Yo nunca le mencioné la película ni mi actuación en ella, fue ella la que me lo trajo a mí. Me dio su opinión y lo que vio y sintió, sin que yo le contara nada de lo que trataba de transmitir de la manera más sutil. Ella también tuvo formación clásica y supo exactamente qué estaba haciendo yo en esa escena. Me pregunto si por eso está enamorada de mí. Jaja.

INSIDE OUT #39 | Entrevista a Tony Moran

GM: Después de Halloween y de tus trabajos televisivos de fines de los ‘70 y principios de los ‘80, te alejaste durante décadas y finalmente regresaste al cine independiente. ¿Qué tuvo que pasar en vos para que el actor que había abandonado Hollywood decidiera volver a ponerse frente a una cámara?

TM: Porque amo actuar. Simplemente no quería seguir persiguiendo a Hollywood. Si nunca me hubiera metido en las convenciones de terror, quizás nunca habría vuelto a hacer películas. Y quizás nunca hubiera conocido al amor de mi vida, Nancy Anne Ridder, que además es una actriz extraordinaria.

GM: En Beg, además de actuar, asumiste un papel como productor y ayudaste a reunir a Tony Todd, Michael Berryman y P.J. Soles. ¿En qué momento descubriste que te interesaba no solamente interpretar una película, sino también construirla y reunir a determinadas personas para que esa película existiera?

TM: Para mí siempre se trata del guion. Beg empezó como un cortometraje. Cuando el director y el guionista se me acercaron, cerca del final del rodaje, para convertirlo en un largometraje, yo estuve totalmente de acuerdo. Así que contacté a mis amigos, les conté sobre la película, y quisieron ser parte también.

INSIDE OUT #39 | Entrevista a Tony Moran

GM: Hablaste con mucho entusiasmo de películas independientes como The Ungovernable Force y The Streets Run Red, y de la libertad que existe cuando no tenés a un estudio respirándote en la nuca. ¿Creés que esa libertad, incluso con sus limitaciones, puede producir un tipo de actuación más auténtica que una gran producción perfectamente controlada?

TM: Sí. Si podés ver la película más reciente que hice, es un ejemplo perfecto de esa libertad y de hasta dónde estoy dispuesto a llegar para que la película sea lo mejor posible con mi participación. Me lo tomo muy en serio, y lo que tuve que hacer ahí es bastante serio, jaja. Van a tener que ver la película para entender a qué me refiero, y se las recomiendo muchísimo. ¡Me parece increíble! Todavía no está terminada, y nunca hice esto antes, pero cuando tenga una copia voy a tratar de mandarles una y quizás puedan ayudarnos a nivel internacional.

En una película independiente no hay ningún gran negocio detrás. Hay muy poco dinero de entrada, así que no se trata de la plata. Se trata casi exclusivamente de expresar una idea de manera INDEPENDIENTE y con libertad. También se trata de equipo. Todos están juntos en esto sin el drama de Hollywood, los sindicatos, etc. Ungovernable Force y The Streets Run Red son un ejemplo perfecto: películas únicas, con actitud punk, completamente independientes y justo lo que me gusta.

Recién terminé de trabajar en una en Chicago, que tiene todos estos elementos también, llamada «Rough on Rats», escrita y dirigida por Alex Phillips. Un tipo brillante, con su director de fotografía inmensamente talentoso, Hunter Zimny. No es su primera película, y tienen un equipo notablemente profesional. Probablemente el mejor equipo con el que trabajé, y trabajaron tan duro como yo. ¡Un equipo increíble! Y cuando digo TRABAJAR, quiero decir TRABAJAR sin quejarse ni lloriquear. Estoy orgulloso de ellos.

GM: Mencionaste The Godfather como una película que te hizo enamorarte de la actuación, y también hablaste de tu admiración por el cine de gánsteres. ¿Qué tiene para vos una gran interpretación que hace que recuerdes a un personaje, sea Michael Myers o un mafioso, mucho después de haber terminado la película?

TM: ¡Autenticidad! ¡Honestidad! ¡Vulnerabilidad! Si traés esas cualidades, no podés evitar enamorarte del personaje y de la película. Se queda con vos para siempre, como un mejor amigo. El equipo de producción de «Rough on Rats» de Alex Phillips, y sus otras películas, junto con las de la productora «Ungovernable», son historias que para algunos pueden parecer rebuscadas o disparatadas, etc., pero la vida nos ha enseñado que la vida puede ser exactamente así, así que lo fácil es «cumplir» con una actuación sin tomársela en serio. Lo veo todo el tiempo. En películas de gángsters, particularmente en «El Padrino», es muy difícil ser honesto por cómo se podría percibir como «exagerado» o «imposible que eso pase de verdad» por el tema que trata.

Algunas películas independientes, como las que hice yo, tienen eso que algunos podrían ver como poco creíble, pero incontables veces la historia nos demostró que estábamos equivocados. Incluso en la vida cotidiana he visto cosas verdaderamente asombrosas. Los equipos de producción con los que trabajé, y los directores y guionistas, tienen una visión de lo que vieron, experimentaron o de lo que PODRÍA SER. Que vos no hayas experimentado o visto algo no lo hace menos real. Y, muy importante, la imaginación, y mirar hacia adentro para sacarla afuera, requiere coraje. Si alguien dice lo contrario, entonces es realmente un ignorante.

GM: Durante años te alejaste de la idea de la fama y, con el tiempo, terminaste encontrándote cara a cara con miles de personas que habían construido una parte de su imaginario cinematográfico alrededor de tu rostro. ¿Qué descubriste sobre el poder que puede tener una película en la vida de un espectador cuando empezaste a escuchar esas historias de los fans?

TM: Lo que aprendí fue el significado de la humildad y la sencillez. Soy una persona a la que realmente le encanta salir por el mundo sin que nadie sepa quién soy. Me encanta. Hay gente que no entiende eso. Cuando empecé a hacer convenciones, o cuando alguien se daba cuenta de qué había hecho en Halloween, veía y escuchaba sus reacciones, y lo que esa película y mi actuación significaban para ellos. No quiero sonar exagerado, pero me asombra. Sigue siendo así después de 21 años haciendo convenciones. Ni una sola vez se volvió aburrido. Significa tanto para estos fans, y realmente entiendo ese significado más profundo que tienen adentro. Soy una persona verdaderamente bendecida, y amo absolutamente a mis fans. Los mejores fans del mundo.

INSIDE OUT #39 | Entrevista a Tony Moran

GM: Si pudieras entrar hoy en una sala de cine y sentarte al lado del Tony Moran de 21 años, justo antes de filmar Halloween, ¿qué película le mostrarías o qué escena de la historia del cine le pedirías que mirara con atención para explicarle, sin revelarle el futuro, lo que significa convertirse accidentalmente en parte de una película inmortal?

TM: Esta tiene que ser probablemente la pregunta más interesante que me hicieron en mi vida. Es una razón extremadamente compleja pero muy clara para mí. Me llevaría toda una entrevista aparte explicarlo, jaja. En serio. Pero mi respuesta es la película «Good Will Hunting» (En busca del destino), en la escena donde Robin Williams y Matt Damon hacen esa parte donde Robin Williams tiene que repetirle a Matt Damon «no es tu culpa» varias veces, hasta que finalmente Matt Damon lo entiende.

Esta escena, según leí en algún lado, fue improvisada y no escrita, lo cual la hace aún más importante, poderosa e increíble. Ninguno de los dos actores sabía qué iba a pasar, y fue completamente honesta y auténtica. Se puede ver en sus caras cuánto se entregaron a la escena, y lo vulnerables que estuvieron. «Good Will Hunting» se hizo mucho después de Halloween, así que en términos de cronología de mi vida no sería la respuesta obvia, pero me golpeó tan fuerte que no puedo pensar en otra cosa. Una escena muy poderosa.

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